24/05/2017
El origen de este tipo de organización de vida hay que buscarlo en los años 70 cuando en lugares como algunos países nórdicos, partiendo de las necesidades que tenían algunas familias jóvenes éstas decidieron agruparse en pequeñas comunidades para compartir algunas demandas cotidianas. A diferencia de la muy extendida por aquellos años forma de vida “comunal”, estos grupos planteaban el “CoHousing” ya que mantenían en todo momento una economía propia y una vivienda de uso privativo. Lo que les permitía esta nueva organización de vida era compartir labores domésticas, crianza de niñas y niños, etc.
En los 80, cuando algunos de aquéllos pioneros comenzaron a envejecer descubrieron que sus necesidades eran diferentes que las de las personas más jóvenes y empezaron a crear comunidades “senior”.En estos grupos colaborativos de vida, cada uno, o en pareja, poseen un apartamento privado para preservar su intimidad y comparten grandes áreas comunes y actividades en talleres, excursiones, fiestas, conciertos, obras de teatro, etc., sin olvidar la asistencia médica cuando lo precisan.
La mayoría de las Personas Mayores viven solas o con sus parejas en su propia casa (83,6%) y representan un 53,9% los que consideran poco o nada probable vivir en un futuro en una