27/03/2021
CARMEN Y NONITO EN LA LOMA
Por Francis Blanc -
La desaparición física de los dos pilares fundamentales de una familia icónica de Loma de Cabrera, mantiene a todo el pueblo inmerso en una tristeza colectiva, un pesar que durará poco para convertirse en alegría, porque la felicidad, la sonrisa y el trabajo constante. fueron el ejemplo esparcido como semilla por Carmen y Nonito en toda la tierrita del alma, el pueblito querido, el refugio perfecto, el macondo de muchos y la morada de tantos.
Solo pasaron 11 días de su paso a mejor vida, para que ella no se resistiera y se permitiera marchar detrás de él, junto con él, para seguir siendo ella, para seguir siendo suya, para seguir siendo Carmen la de Nonito y vivir eternamente junto a él.
Hay para quienes la muerte es dura y desalmada, mientras hay quienes muren felices, como ellos, sonrientes y dignos, henchidos por la satisfacción que genera el deber cumplido, se marchan con el pecho erguido y en vuelo de Ángeles, custodiados por querubines de paz, con manos de seda y sonrisas de rosa, destilando amor durante todo su trayecto rumbo al cielo, rumbo a la eternidad, asistiendo a un encuentro memorable con el creador de tantos buenos y formidables, entre los últimos ellos, juntos, felices, inseparables y eternamente ellos.
Crecer mirándole vivir y ser ejemplo, te hace sentir el pesar de su partida, entonces eliges entre llorar o eternizarlos en unos párrafos, particularmente yo, elegí lo último y lo hago convencido de que si algún día los vuelvo a ver, le vuelvo a respetar, los vuelvo admirar, le vuelvo a tener el mismo cariño y si por cosa del destino encuentro por ahí cerca un acordeón o una tambora, no tengo la mas mínima duda de que vuelvo y le toco Nonito en la Loma.
Descansen en paz, Carmen y Nonito Díaz, todo Loma de Cabrera les recordará con absoluto respeto, como ejemplos de unidad familiar, trabajo tesonero y alegría imperecedera.