03/02/2025
"El 2 de febrero se conmemora el aniversario de la firma del tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, el cual marcó la pérdida definitiva de una enorme porción de territorio mexicano, que comprendía California, Nuevo México y Texas y con lo cual se ensanchó considerablemente el territorio de Estados Unidos, con ello se adjudicó una superficie de 2.4 millones de kilómetros cuadrados.
El tratado de Guadalupe Hidalgo se llama así porque la ceremonia de la firma se llevó a cabo precisamente en la casa contigua al santuario de Guadalupe, en la entonces villa de Guadalupe Hidalgo, que se localizaba al norte de la ciudad de México. Se dice que fue el representante norteamericano Nicholas P. Trist quien eligió el lugar pensando en la gran devoción que los mexicanos profesaban a la Guadalupana y quienes al signar allí el acuerdo, lo respetarían puntualmente. Existen testimonios que dan cuenta del enorme dolor que experimentaron los representantes mexicanos, Bernardo Couto, Luis G. Cuevas y Miguel Atristain, en aquel acto tan trascendente para la república: ellos estaban conscientes de la enorme pérdida, resultado de la derrota militar en una guerra injusta, en una guerra de conquista emprendida por Estados Unidos desde dos años antes, con el único objetivo de apoderarse por la fuerza del septentrión mexicano.
El triunfo de las armas norteamericanas y la ocupación de gran parte del territorio nacional, incluida la ciudad de México, en cuyo Palacio Nacional ondeó la bandera de las barras y las estrellas por nueve meses, había sido posible no sólo por el poderío bélico de los invasores, sino también por la gran debilidad de las instituciones políticas mexicanas. El gobierno federal exiliado en Querétaro tuvo que aceptar esta inexorable realidad y disponerse a negociar el nuevo tratado de límites con Estados Unidos. La exposición de motivos del entonces ministro universal Luis de la Rosa para se aprobara el tratado por el Congreso general, es un testimonio contundente.¹. —Xalapa Antiguo.
La demostración más clara de lo que México perdió con el tratado de paz, es el mapa topográfico que acompañamos".
¹Laura Herrera/Biblioteca Nacional de Antropología e Historia/acervos (2003)