04/06/2026
El Yin y el Yang no son dos fuerzas compitiendo; son una dualidad que se complementa. Uno no existe sin el otro.
Este ritmo está en todas partes:
En el invierno que prepara la tierra para que la primavera pueda florecer.
En la luna, que se esconde por completo antes de volver a brillar.
En nuestro propio cuerpo, a través del ciclo menstrual, que nos lleva cada mes por momentos de introspección y otros de pura expansión.
Somos seres cíclicos. Vivir en equilibrio no significa estar siempre al 100%, sino aprender a escuchar en qué etapa del ciclo estás hoy para trabajar a tu favor y no en tu contra.