19/05/2026
𝘾𝙝𝙤𝙨𝙞𝙘𝙖: 𝙡𝙖 𝙘𝙞𝙪𝙙𝙖𝙙 𝙦𝙪𝙚 𝙫𝙞𝙫𝙚 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙚𝙡 𝙥𝙧𝙤́𝙭𝙞𝙢𝙤 𝙝𝙪𝙖𝙞𝙘𝙤
𝙄𝙣𝙩𝙧𝙤𝙙𝙪𝙘𝙘𝙞𝙤́𝙣
Desde el Fenómeno El Niño de 1877–1878, el Perú convive con desastres climáticos asociados al calentamiento del océano Pacífico. En Chosica, el Meganiño de 1982–1983, el Niño Costero de 2017 y el ciclón Yaku en 2023 evidenciaron una ciudad altamente vulnerable frente a huaicos, inundaciones y desbordes. Hoy, el cambio climático, el crecimiento urbano desordenado y la falta de prevención mantienen a Chosica conviviendo permanentemente con el riesgo, ante el próximo huaico.
𝘾𝙝𝙤𝙨𝙞𝙘𝙖: 𝙪𝙣𝙖 𝙘𝙞𝙪𝙙𝙖𝙙 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙩𝙧𝙪𝙞𝙙𝙖 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙧𝙞𝙚𝙨𝙜𝙤
Chosica nació como una ciudad privilegiada por su clima cálido y soleado, asentada entre quebradas y junto al valle del río Rímac. Durante décadas fue considerada un espacio de descanso y expansión para Lima. Sin embargo, el crecimiento urbano acelerado y la ocupación progresiva de cauces y laderas transformaron lentamente ese paisaje en un territorio altamente vulnerable frente a eventos climáticos extremos.
Hoy, temporada tras temporada y Niño tras Niño, huaicos, inundaciones, erosión y deslizamientos amenazan permanentemente viviendas, vías y servicios urbanos.
𝙇𝙖 𝙖𝙪𝙨𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙫𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙮 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙪𝙙𝙖 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤́𝙧𝙞𝙘𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙖𝙪𝙩𝙤𝙧𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨
Desde 1983, las autoridades no han logrado construir una verdadera política preventiva para Chosica. Durante décadas se permitió el crecimiento urbano sobre quebradas y zonas de alto riesgo, sin control territorial ni reasentamiento poblacional efectivo. Hasta hoy persisten graves vacíos: falta de defensas ribereñas, drenaje pluvial, descolmatación permanente y muros de contención suficientes. Tampoco existe un verdadero plan urbano resiliente que impida nuevas ocupaciones vulnerables.
Las intervenciones suelen llegar después de cada tragedia, cuando los huaicos ya destruyeron viviendas y vías. La pregunta sigue siendo inevitable: ¿cuántos desastres más necesita Chosica para priorizar realmente la prevención?
𝙐𝙣 𝙥𝙚𝙡𝙞𝙜𝙧𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙫𝙪𝙚𝙡𝙫𝙚 𝙖 𝙚𝙣𝙘𝙚𝙣𝙙𝙚𝙧 𝙡𝙖𝙨 𝙖𝙡𝙖𝙧𝙢𝙖𝙨
Actualmente, diversos organismos climatológicos y especialistas vienen alertando sobre el rápido calentamiento del océano Pacífico frente a las costas del Perú. Las condiciones oceánicas y atmosféricas observadas durante los últimos meses presentan similitudes con escenarios asociados a grandes eventos históricos del Fenómeno El Niño, especialmente con el Meganiño de 1982–1983. El incremento sostenido de la temperatura del mar, la alteración de los patrones atmosféricos y la recurrencia de lluvias intensas evidencian que el país podría volver a enfrentar inundaciones, huaicos y desbordes de gran magnitud.
En Chosica, esta situación genera enorme preocupación debido a que muchas quebradas históricamente activas permanecen rodeadas por zonas densamente pobladas. A ello se suma la vulnerabilidad de los ríos Rímac y Huaycoloro, cuyos incrementos de caudal podrían afectar nuevamente viviendas, vías y servicios esenciales.
La principal preocupación es que, pese a décadas de advertencias y tragedias, Chosica continúa enfrentando el posible retorno de un gran Niño Costero con las mismas debilidades estructurales y la misma falta de prevención. La verdadera pregunta ya no es si el próximo gran Niño llegará, sino si Chosica volverá a enfrentarlo exactamente en las mismas condiciones.
Arq. Julio Alcalde Huerta
Arquitecto | Planificación | Gestor Inmobiliario