07/08/2026
En el distrito de Aucallama, provincia de Huaral, existe un lugar que ha trascendido el paso del tiempo gracias a las historias, tradiciones y testimonios de quienes encontraron alivio en sus aguas. Se trata de los emblemáticos Baños de Boza, también conocidos como la Laguna Lourdes, un espacio natural que durante décadas ha sido considerado un importante referente de la medicina tradicional en la costa central del Perú.
La laguna se encuentra ubicada al sureste de la antigua Cooperativa Boza. Para llegar hasta ella se recorre una trocha carrozable que parte desde la unión de la Variante de Pasamayo con la carretera hacia Huaral. Su ubicación marca el límite entre los fértiles campos de cultivo y las extensas arenas que conforman la planicie de la pampa del cerro Canario, creando un paisaje singular donde la naturaleza y la historia convergen.
Con aproximadamente 70 metros de largo, 35 metros de ancho y una profundidad máxima cercana a 1.50 metros, la laguna destaca por mantener una temperatura superior a la del ambiente. En su fondo se encuentra un característico barro fino de color negruzco, al que tradicionalmente se le han atribuido propiedades beneficiosas para el tratamiento de diversas afecciones de la piel.
La historia de los Baños de Boza se remonta a 1926, cuando, según la tradición oral, un hombre conocido como Elías Muños Boza comenzó a difundir las propiedades medicinales de este lugar. Se cuenta que atendía a personas que padecían enfermedades cutáneas, sumergiéndolas en las aguas de la laguna y cubriendo su cuerpo con el barro negro extraído de su fondo. Con el paso de los años, numerosos visitantes llegaron atraídos por la fama de sus presuntos efectos terapéuticos, convirtiendo a la laguna en un destino reconocido por generaciones.
Más allá de las creencias populares, los Baños de Boza representan un valioso patrimonio histórico, cultural y natural para Aucallama. Su historia forma parte de la identidad local y constituye un legado que continúa despertando el interés de investigadores, visitantes y pobladores que buscan preservar la memoria de uno de los lugares más emblemáticos de la provincia de Huaral.
Fuente histórica: Alberto Colán
| Provincia de Huaral