04/06/2026
Todo el crédito va para Dios por todo.
Por cada oportunidad que no gané por mi cuenta,
por cada trabajo, promoción, proyecto y provisión que vino por Su gracia.
Por las puertas que se abrieron en mi carrera sin mis fuerzas,
y para las que se cerraron para protegerme de lo que no podía ver.
Para los avances financieros que llegaron justo a tiempo,
y por las temporadas de espera que me enseñaron a confiar en Él más que en mi sueldo.
Por los desafíos que extendieron mi fe,
las lecciones ocultas en cada contratiempo,
y las maneras silenciosas que continuó proporcionando cuando no estaba seguro de cómo iban a salir las cosas.
Cada logro, cada disposición, cada paso adelante es un recordatorio de que la mano de Dios ha estado en mi vida todo el tiempo. ✨🙏