09/19/2026
Hay lugares que uno visita.
Y hay lugares que, de alguna manera, también lo visitan a uno.
Fui a Cala Center a grabar Conversaciones de Mujeres, el panel de Despierta América donde tengo la fortuna de participar.
Iba a hacer algo que amo: conversar, compartir, escuchar mujeres.
Y terminé recibiendo mucho más.
Porque ese lugar me habló.
Me habló de paz.
De armonía.
De tranquilidad.
De abundancia.
De esa sensación tan rara y tan bonita de sentirse acogida.
Desde que llegamos, todo el equipo de Ismael fue maravilloso con nosotras. Atentos, amables, cercanos. Nos hicieron sentir como si la casa también fuera un poquito nuestra.
Y como si el día ya no tuviera suficientes regalos, coincidimos con Ismael Cala justo el día de su cumpleaños.
Pude conversar con él, escuchar cómo entiende las señales, los animales que aparecen como mensajeros, los colibríes, las ardillas…
y entonces apareció mi mariposa.
Le conté de ella.
Me preguntó si alguien cercano a mí había partido hace poco.
Le hablé de mi tía.
Y me dijo que quizás esa mariposa era su manera de decirme que estaba bien.
No sé si todo en la vida necesita una explicación.
Hay cosas que simplemente se sienten.
Ese día fui a hacer lo que amo, conocí un lugar que quería conocer, compartí con mujeres, conversé con Ismael Cala y tuve la fortuna de recibir toda esa energía precisamente el día de su cumpleaños.
Hay días que uno planea.
Y hay días que la vida parece escribir por uno.
Este fue uno de esos.
Qué bendición.
Ismael CALA