24/09/2022
MUESTRA PROPIEDADES
Si los emprendedores exitosos y quienes aún no lo son, deciden seguir sus propios instintos y manejar el negocio de acuerdo a lo que consideran correcto, ¿qué hace la diferencia entre unos y otros? Los primeros están expuestos a una mayor cantidad de información de calidad y, además, han aprendido cómo utilizarla para alcanzar sus metas. A eso le llamamos Técnica, y es lo que separa a la manada entre expertos y amateurs.
Dicho esto, te propongo un reto: respondé con honestidad las siguientes preguntas.
1. ¿Conocés las leyes que rigen al mercado inmobiliario en el que trabajás?
2. ¿Conocés y aplicás efectivamente al menos cinco técnicas diferentes de negociación y ventas con tus clientes?
3. ¿Tenés amigos especialistas o profesionales a los que puedas llamar en caso de que necesites conocer algún aspecto de tu negocio? (Abogados, ingenieros, diseñadores gráficos, vendedores, etc.)
4. ¿Tenés un plan de crecimiento escrito que rige tus decisiones profesionales?
5. ¿Leíste al menos 10 libros relacionados con el crecimiento de tu negocio en los últimos 12 meses?
6. Cuando sentís que las ventas están disminuyendo, ¿Soles tomar las riendas y aplicar soluciones creativas para subir los números?
7. Cuando tus ventas están bien y tus ingresos se incrementan más de lo planificado, ¿Tenés un plan trazado sacar el máximo provecho del excedente?
Ahora bien, no te diré cómo tenés que evaluar tus propios resultados, solo te voy a decir una frase que escuché de Dave Liniger, presidente de una de las franquicias inmobilia rias más exitosas del mundo:
“LA DEFINICIÓN DE UN TRABAJO MEDIOCRE SOSTENER RESULTADOS QUE ESTÁN DENTRO DEL PROMEDIO Y QUE TE GENERAN INGRESOS PROMEDIOS”