25/02/2021
EL ASTERION HOTEL CERRÓ DEFINITIVAMENTE
(2003-2021)
Después de más de once meses que el Estado no brindara ningún tipo de ayuda, ningún paliativo y con medidas equivocadas durante la pandemia, ha dejado sin trabajo a personas y familias, al tiempo que continuaron los aumentos de tarifas, tasas e impuestos. Muchas empresas se rindieron: el Asterión Hotel es uno más, como tantos hoteles de todo el país, que cerró sus puertas definitivamente.
El Estado Nacional dirá que ayudó en la crisis porque implementó un programa de asistencia al trabajo y a la producción (ATP) “para ayudar a las empresas”.
No es cierto.
El ATP ayudó sí a los empleados – como correspondía -, a quienes mandó a su casa durante casi un año, mientras el Gobierno se limitó a cerrar sin más los hoteles.
El Estado no pensó en ningún modo de recuperar la actividad de esos establecimientos: sólo los cerró, sin que le preocupara su endeudamiento y sostenimiento ni la duración de todo ello.
El Gobierno Nacional ni siquiera estuvo a la altura de sus responsabilidades, porque pretendió que las empresas se hicieran cargo de los efectos de la pandemia que, como se sabe, es un cataclismo universal, y no forma parte de ningún modo del “riesgo empresario” que el empleador esté obligado a afrontar. La pandemia es como una guerra o un terremoto y no un “ilícito contractual” como el Estado ha pretendido imputarle al empleador, imponiéndole sueldos sin contraprestación, prohibiciones de suspender o despedir, pago de aportes, impuestos y tasas, con el hotel cerrado y ningún ingreso.
No conforme con esta imposición al sector privado, ni siquiera creó un marco jurídico que permitiera recomponer el funcionamiento de los hoteles tras un año de cierre. Los dejó con solamente dos opciones: o se hacen cargo de los sueldos, aportes e impuestos de toda la anualidad de la cuarentena obligatoria; o cierran definitivamente sus puertas. Ninguna otra posibilidad.
Ante este panorama, hemos cerrado nuestra casa definitivamente. Frente a la continuidad de la cuarentena, al menos nuestro personal podrá gestionar el pago de algún seguro por desempleo que reemplace el ATP.
No obstante, tenemos agradecimientos que expresar en medio de esta desgracia: a nuestros empleados, buenos colaboradores que en todo momento respetaron nuestra difícil situación a la espera de un mejor final. A nuestros huéspedes, que nos alentaron interesándose de nuestra suerte. A la Revista Lugares, que en uno de sus números recientes remarcó nuestro buen servicio. A nuestros amigos y proveedores, que permanentemente nos sostuvieron. A los medios periodísticos, que siempre estuvieron atentos a las vicisitudes del largo año 2020.
Tal vez alguien, alguna vez, repare en que Formosa se quedó sin un hotel turístico y temático que a una familia formoseña le había costado muchos años de esfuerzos construirlo, apostando por invertir en esta tierra; y que en su momento, los más altos niveles del gobierno provincial habían alentado por su incidencia en el desarrollo de una política de turismo que sumara un importante recurso a nuestra provincia.
Formosa, 25 de febrero de 2021.
Familia Evans