21/06/2026
Hoy toca traer del baúl de los más lindos recuerdos a mi papá. Ese vasco de pura cepa que supo crearse un camino a fuerza de voluntad, trabajo, sacrificio y, porque no, terquedad. Esa terquedad tan propia del vasco como la boina y las cejas anchas, que le permitió forjar sus sueños y conformar una familia allá por los pagos tandilenses.
Hoy decido recordar el abánico de valores que me transmitió, quizá sin darse cuenta, pero que hicieron mella en mí y colaboraron a diseñar la persona que soy.
Quiero recordar los años en el campo, arando arriba del tractor, manejando la camioneta envuelta en polvo por los caminos de tierra, siempre bajo su mirada atenta y paternal.
Siempre lo llevo conmigo pero hoy le hago un lugarcito aún más especial, porque me siento orgullosa y bendecida de haber tenido el padre que tuve. Cada uno hace su propio camino pero su legado de tenacidad, esfuerzo, estoicismo y dedicación sé que está en mi, me guía y me llena de orgullo.
Estos valores me animaron a tomar desafíos y a luchar fuerte y firme por mi crecimiento personal y profesional. Nada fue fácil, como le pasó a él. Pero al igual que ese vasco duro, terco y trabajador, acá está Claudia, una de sus hijas, izando esa misma bandera, viviendo la vida con energía y dándolo todo SIEMPRE!
Gracias papá por tanto! En el plano en que te encuentres: Feliz día! ❤️