11/05/2026
Esa transformación — de chacra a barrio — no fue solo un cambio de nombre.
Fue la respuesta a algo que aparecía en cada conversación con amigos y familias: el deseo de estar en el campo, en contacto con la naturaleza, pero sin que el mantenimiento consuma el tiempo que debería ser de descanso. La solución fue compartir: un espacio común donde cada familia tiene su lote, construye su casa y entre todos sostienen lo que hace que el lugar valga la pena.
En 2018, con la aprobación del municipio de Andrade, se formalizaron los primeros loteos. Las reglas que se definieron desde el principio son concretas: los lotes pueden ocuparse hasta un 40% de su superficie, sin tocar la vegetación autóctona. Si por alguna razón se mueve un árbol, hay tres para compensarlo. El agua viene de una sola perforación para todo el barrio, a más de 100 metros de profundidad. El municipio de Andrade realiza la recolección de residuos domiciliarios semanalmente, y el barrio promueve el uso de paneles y termotanques solares.
No es un listado de beneficios. Es la forma concreta en que el barrio funciona desde el día uno.
Los lotes son de entre 500 y 4.000 m², ubicados en Ruta Provincial N°3, Km 29,5, a 60 km de Posadas.