06/11/2024
Portomarin- Palas de Rei. 3ra etapa. 24 mayo 2024
Con una intensa niebla no veo el amanecer por el Río Miño. Me dispongo a volver al camino, solo el paso de los Peregrinos y la cigueña que muy entretenida con su polluelo ni nos mira y vive en su gran nido en el campanario de la iglesia. Pasamos el gran puente y comenzamos a subir, el frio daba en mi piel como el fresco aroma a pasto y humedad.
Las sendas siguen largas suben y bajan y se pierden en el verde intenso.
A mucho andar la necesidad apremia..no hay nadie, tampoco una mata donde esconder la vergüenza..solo campos llanos verdes sembrados de henos, pero mi necesidad me obliga, con mucho apuro tiro mi mochila y bastones en los pastos y me dispongo, al fin puedo respirar aliviada. Estiro mi cuello y me levanto cual bandido descubierto, pero nadie a la vista...mía.
Sigo el camino que se torna largo pasando caserios desolados, metiendome en la tierra y pasando extraños caminos en bajadas de piedras resbaladizas. El sol se pierde , y ya en penumbras, las velitas que titilan llevando y trayendo sombras, marcan una capilla y el cementerio al costado del camino. Trato de no mirar y apuro el paso, y siento los ojos de los mu***os pegados en mi nuca, solo el sonido de mis bastones marcando el paso tembloroso y no escucho otra cosa distinta a mis espaldas.
Se me vinieron a la mente las películas en blanco y negro de Narcizo Ibañes Menta.
A la vuelta del cementerio un paisano tomando el sol que no estaba, en una reposera junto a su perro en la misma posicion, pregunte cuanto faltaba para llegar a Palas de Rei cuando se me venía la noche, no me miro, .. 11 km me dijo con vos profunda salida de un feretro, desfayesco, me levanto y sigo. Fue un tramo bastante duro, y estaba muy cansada cuando al salir de un sendero semienterrado y oscuro veo las luces de Palas de Rei.