19/02/2026
Con la dicha de ser padre, saludo a todos los padres y acompaño algunas reflexiones que espero sean de ayuda para lograr la ansiada felicidad con nuestros hijos, tan esquiva y cercana a la vez.
SOBRE LOS PADRES
“Un buen padre vale por cien maestros”
Jean Jacques Rousseau
En un mundo donde los roles se han trastocado, los padres hemos olvidado que somos los artesanos de una piedra viva que estamos moldeando, que es nuestra responsabilidad educar a nuestros hijos para formar ciudadanos responsables, disciplinados, que sepan saludar, dar las gracias, a sentarse correctamente en una mesa sin poner los codos, a comer con la boca cerrada, a no hablar con la boca llena de comida, a ser honestos, a no mentir, no robar, respetar a su familia y amigos, respetar sus compromisos, entender que sus derechos terminan donde comienzan los derechos de los demás, ser personas agradecidas, ganarse el aprecio y respeto de los demás
Los padres debemos de entender de una vez que nuestros hijos van a las escuelas o colegios a ser "instruidos" a recibir clases de comunicación, matemáticas, geometría, trigonometría, inglés, arte y qué duda cabe que los maestros tienen la noble misión de cultivar los valores que los padres sembraron cada día con amor en su hogar.
Los psicólogos sostienen que los padres tenemos la oportunidad de formar a nuestros hijos dentro de una cultura de valores, de orden, disciplina, hasta los 5 años, después es poco lo que se puede hacer tal vez corregir, mejorar.
Pero ¿cómo nos estamos comportando los padres? Tenemos una terrible confusión, una gran mayoría pensamos que amar a nuestros hijos es evitar que colaboren con las tareas elementales y cotidianas del hogar, como tender su cama, ordenar su dormitorio. Como resultado de nuestro actuar equivocado, tenemos niños minusválidos, dependientes, que no saben razonar por si mismos y piden ayuda para todo, siguen la ley del mínimo esfuerzo, con ausencia del criterio propio, carentes de creatividad e independencia, niños tímidos, incapaces de valerse por sí mismos.
Se nos revela el espíritu cuando vemos que los padres, abuelos, en cada comida, van con una cuchara tras los niños, rogando
que coman algo y ellos