12/12/2022
CAMINANDO POR LAS TIERRAS DE MOLINA
Revista En Viaje febrero de 1965. Articulo que apareció en la revista de ferrocarriles del estado
Por R.F.G.
A SOLO a doscientos kilómetros de Santiago y a trece de la ciudad de Curicó se encuentra la maravillosa ciudad de Molina.
Ciudad de antiguas costumbres, donde se deposita el ayer con la misma fuerza del mañana, vivió y vive en Molina la prestancia que le diera Juan Ignacio Molina, el naturalista chileno autor de la Historia Geográfica Natural y Civil del Reino de Chile como también lo fue del Ensayo sobre la Historia Natural de Chile. Este abate era de la orden de los jesuitas y al ser expulsada la Compañía en 1767, se estableció en Bolonia, donde residió hasta el fin de sus años y a cuya famosa universidad perteneció hasta su muerte como profesor.
Bien se sabe que esta ciudad está enclavada en la provincia de Talca y es ella la capital del departamento de Lontué, famoso por el tiempo y los años de sus cepas para los vinos Correa Errázuriz y San Pedro. Lugares tan agradables como Casablanca en el propio Lontué ponen un gracejo de color en toda circunstancia al arribo del viajero.
Si nos internamos por el rio Claro y llegamos al fundo del Radal podríamos dentro de la belleza panorámica que ofrece una naturaleza autóctona y bravía, contemplar siete caídas de agua y que a su vez forman siete pocitas en la cuenca del cañón que le formó una tierra grávida.
Molina pueblo emprendedor como ninguno, no finca su orgullo en tierras curicanas como lo hace aparecer ante las crónicas, pues Luis Cruz el héroe de La Concepción nació en esas tierras de esa Molina de leyenda.
Y así lo atestiguan el Descabezado Chico y los Baños del Azufre para testimonio de su presencia en el corazón agrícola de Chile.
LA FOTO ES ANTERIOR DE OTRO REPORTAJE Y CORRESPONDE AL VELO DE LA NOVIA EN EL AÑO 1937.