26/05/2026
*A menos de tres horas de Santiago hay un valle con viñedos que en otoño se ve igual que la Toscana*
En las comunas de Santa Cruz y Lolol y a menos de tres horas de Santiago el otoño es el mejor momento para visitarlas. Viñedos, museo, teleférico y gastronomía en el Valle de Colchagua.
El Valle de Colchagua tiene algo que pocas regiones vitivinícolas del mundo logran: en otoño, cuando las vides se tiñen de rojo y naranja con la cordillera nevada al fondo, el paisaje es difícil de creer. Santa Cruz es la ciudad que sirve de puerta de entrada a todo eso, y está a menos de tres horas de Santiago en auto. Es el momento exacto para ir.
Qué hacer una vez allá
El punto de partida obligado es el Museo de Colchagua, uno de los más completos del país. Su colección cruza arqueología precolombina, historia de Chile, la Cápsula Fénix del rescate de los 33 mineros y la colección de armas desde la Edad Media hasta la Segunda Guerra Mundial. También hay un Museo del Automóvil y un Museo del Vino dentro del mismo complejo.
Para el enoturismo, el Valle tiene una lista larga de viñas con experiencias distintas entre sí. Viña Montes es la más reconocida internacionalmente, con tours por sus viñedos y bodega de diseño Feng Shui. Viña Viu Manent tiene bodega subterránea y paseos a caballo por los viñedos. Lapostolle Clos Apalta es la opción para quienes buscan vinos orgánicos y biodinámicos. Y Viña Santa Cruz tiene un teleférico que sube al cerro Chamán con vista panorámica del valle, más observatorio astronómico para quienes se quedan a dormir.
Por qué ir en otoño y no en verano
En verano el valle está en plena vendimia y lleno de gente. El otoño, entre abril y mayo, tiene el clima más agradable del año, los paisajes más fotogénicos y mucha menos saturación turística. Las viñas siguen abiertas con todos sus tours y degustaciones, pero sin las filas ni los precios inflados de temporada alta.