31/10/2022
Se dice que el co-living es la nueva tendencia, a pesar de ser un sistema que funciona desde hace años. Su función es la de vivir compartiendo espacios y alejándonos de la compra de propiedades para uso privado y único. Por eso, la generación millennial, con dos crisis económicas a sus espaldas, tiende al co-living mucho más que las generaciones anteriores.
El co-living tiene su base en la experiencia de vivir de forma colaborativa. Surge en San Francisco EE.UU de mano de los jóvenes que tenían menos acceso a la vivienda en ciudades que tenían mucha oportunidad de empleo y fomentaban la inmigración dentro del propio país. Los núcleos urbanos de capitales o ciudades grandes tienen ese poder de reclamo, y, por tanto, era solo cuestión de tiempo que el co-living no fuese una moda, sino algo normalizado. Las principales ciudades que han importado este sistema residencial han sido Londres, Berlín, Tokio y Madrid.
En un espacio de co-living las personas tienen una habitación privada, mientras que el resto de las estancias se comparten, como se haría en una residencia de estudiantes u hotel. La mayor diferencia con estos es que las personas que conviven son afines y tienen trabajos y rutinas similares.
El co-living es diferente de compartir un departamento también en este aspecto. Es un requerimiento el formar parte de un espacio donde se va a encajar y se va a hacer uso de las zonas comunitarias de igual forma. Una casa compartida tendría un salón comunitario. Un co-living sin embargo, tiene otras zonas comunes como lo son un pequeño gimnasio, una zona de trabajo o salas recreativas etc. etc.
¿Que te parece el coliving?