04/05/2026
Hay una imagen que el artículo de El Mundo Financiero usa para arrancar su análisis y que me parece difícil de refutar: los locales que antes lucían los logos chillones de las grandes franquicias inmobiliarias ahora están vacíos o se convirtieron en cafeterías de especialidad. No es mala suerte. Es el colapso de un modelo de negocio que llegó al límite de su utilidad.
El artículo habla de España y de Europa, pero quien opera en el mercado inmobiliario colombiano no debería leerlo como algo ajeno. Debería leerlo como un adelanto.
La paradoja del sector
El diagnóstico es preciso: los precios siguen altos, la demanda de vivienda no desaparece, el deseo de comprar sigue ahí. Y sin embargo, el modelo de oficina de barrio con franquicia pesada, cánones altos y estructura rígida se está desmoronando.
Hay una imagen que el artículo de El Mundo Financiero usa para arrancar su análisis y que me parece difícil de refutar: los locales que antes lucían los log