25/06/2026
Hay una idea equivocada sobre el lujo: que se trata de acabados caros, de lo más nuevo, de lo que más brilla.
No es eso.
El lujo de una casa no está en cuánto cuesta cada material, sino en cómo conversan entre sí. En que la piedra, la madera, el muro y la luz pertenezcan al mismo mundo. Esa coherencia, invisible cuando está bien hecha, evidente cuando falta, es lo que hace que un espacio se sienta tranquilo, sólido, habitado con intención.