13/08/2026
Hoy quiero hablarles desde el corazón.
Colombia está atravesando un momento muy difícil. El reciente terremoto que sacudió nuestro país dejó familias que, en cuestión de segundos, perdieron parte de lo que habían construido durante toda una vida.
Por eso, hoy quiero invitarlos a que nos unamos.
Estamos recogiendo ayudas para llevar a las personas damnificadas en Manizales, Pereira y el Chocó. Alimentos no perecederos, elementos de aseo, agua, ropa, cobijas, medicamentos básicos y, en general, cualquier aporte que pueda ser útil para una familia que hoy realmente lo necesita.
Y quiero decirles algo muy importante: no importa qué tan grande o pequeño sea tu aporte.
Una bolsa de alimentos puede significar una comida para una familia.
Una botella de agua puede aliviar una necesidad.
Una cobija puede darle calor a alguien que hoy lo perdió todo.
Y una pequeña contribución, sumada a la de muchas personas, puede convertirse en una ayuda enorme.
Yo creo que en momentos como este es cuando realmente demostramos quiénes somos como sociedad.
Cuando una familia colombiana necesita ayuda, no podemos ser indiferentes. Tenemos la oportunidad de tender una mano, de compartir lo que tenemos y de demostrar que, incluso en medio de una tragedia, la solidaridad puede ser más fuerte que cualquier dificultad.
Por eso te invito a sumarte.
Si puedes donar, dona.
Si puedes compartir esta información, compártela.
Y si puedes ayudar a que esta iniciativa llegue a más personas, hazlo.
Porque detrás de cada donación hay una persona.
Detrás de cada aporte hay una familia.
Y detrás de cada mano que ayuda, hay un mensaje de esperanza.
Hoy Manizales, Pereira y el Chocó nos necesitan.
Yo ya decidí hacer mi parte.
¿Te unes conmigo?
Unidos somos más.
Y juntos podemos llevar esperanza a quienes hoy más la necesitan.