01/09/2023
Carta a mi hija que quiero compartir.
Hola Mariana, hija bella. Anoche hablamos por teléfono como siempre solemos hacerlo, con alegría y mucha ternura de tu parte. En medio de nuestra conversación me preguntaste qué cuándo tu papi regresaría a casa y en mi ingenuidad te respondí con la sinceridad que siempre mereces, diciéndote que en tan sólo 2 meses todo sería igual que antes, asimismo seguimos hablando y al retornarle el celular a tu mami escuché que quebraste en llanto, preocupándome de inmediato. Al oír tus motivos entendí el dolor que sentías, pues nunca nos hemos separado por más de tres días en un fin de semana largo de mi trabajo, y de la misma manera te confieso que comprendo mucho tus lágrimas, pues nunca me separé en mi infancia de mis padres ni de mis hermanos, y debes saber que esa siempre fue la razón más fuerte para renunciar a mi estabilidad laborar como policía, para formar un hogar en ese momento con tu mamita y contigo, pues soy un privilegiado en el mundo al contar con la riqueza de siempre haber tenido un hogar estable y bien conformado. Esa herencia inmaterial que me obsequiaron mis viejos es única e inigualable, porque a pesar de que nunca me dijeron que tenía que priorizar a mi familia, siempre me lo enseñaron con el ejemplo.
Y por ese amor a la familia que siempre me ha caracterizado, espero que seas paciente, pues tú sabes que estamos en un periodo de elecciones y que tu papi aspira a un cargo en el cual se puede impulsar el respeto a la familia, a los niños y sus derechos, además de que se podrán motivar muchos proyectos para que otros niños estudien y pinten como tú sabes hacerlo, o que jueguen al futbol como tu hermano Andrés. Recuerda Mariana que siempre tenemos que hacer esfuerzos para lograr nuestros sueños, y muchas veces esos esfuerzos genera dolor, pero al final habrá una satisfacción inigualable, que podremos disfrutar con nuestros familiares y amigos.
Aunque te lo he explicado, pensaría que aún no entiendes el significado total o la importancia de las elecciones que te nombro, pero sí estoy seguro del orgullo con el que tu hermano y tú guardan mi tarjeta en sus carteritas, además la alegría con la que se las muestran a sus amiguitos y profesoras en el colegio. Es por eso hija que quiero que sepas una sola cosa, y es que si tu papi hace bien su trabajo durante ese tiempo que no estará en casa, muchas cosas podrán mejorar para muchas personas que lo necesiten. Es importante que recuerdes que siempre he querido lo mejor para mi familia, pero también debes saber que siempre he pensado que todo en el mundo puede mejorar, y bajo ese pensamiento he trabajado toda mi vida.
Me siento muy orgulloso de la mejor decisión que tomé en mi vida, y fue estar para siempre con tu mami, pues gracias a Dios y a ella tengo dos maravillosos hijos, que cada día con sus particulares y únicas acciones, palabras y decisiones me hacen hinchar el pecho de orgullo. La alegría de compartir cada momento especial contigo, con tu hermano y tú mamá son invaluables, y eso es algo que quiero que muchas personas empiecen a valorar, pues el mundo se ha vuelto muy diferente. Muchas cosas malas se han vuelto para algunas personas buenas, y algunas buenas han tenido otra definición. Algo que debemos seguir haciendo en familia es orar bajo nuestras creencias y buscar que las personas que nos rodean entiendan la importancia del amor y respeto a Dios, pues ese respeto siempre hará un diferencia en la sociedad.
Hija bella, agradezco mucho tus lágrimas, que a pesar de entristecerme, me dan más motivos para trabajar con compromiso y convicción de que estoy en el camino correcto para cumplir lo que muchas veces he querido: ¡hacer el bien para cambiar el mundo! Dios te bendiga hija, guarda esta carta para que en un futuro recuerdes la fuerza que le diste a tu padre con un hermoso llanto para seguir persiguiendo sus sueños. Te amo y por supuesto a tu hermano y a tu mami también.