18/09/2026
Desde la Fundación Fe y Esperanza cada día somos testigos de un propósito de Dios en la vida de William.
Hoy vemos con alegría sus avances en el proceso de recuperación. William está cada día más consciente de su realidad, de su historia y de todo aquello que vivió.
Hoy recuerda lugares que hicieron parte de su pasado: Ciénaga, el barrio Los Locos, los lugares por donde salen los buses hacia Sevillano y también Santa Marta. Cada recuerdo representa una parte de su historia y, al mismo tiempo, nos permite reconocer los avances que está teniendo en su proceso.
Lo que un día parecía perdido, hoy comienza a recuperarse. Vemos en William una persona renovada, transformada, más consciente y con nuevos propósitos para salir adelante.
Porque creemos que para Dios no hay imposibles.
Un día estuvo en las calles, pero hoy Dios lo está levantando para darle una nueva oportunidad, nuevos sueños y un nuevo camino.
Seguimos creyendo que mientras haya vida, hay esperanza.