04/06/2026
Mariela tiene las cenizas de su abuela desde hace años.
Pero la verdad… para ella nunca fue “la abuela”.
Fue como su mamá
La puso en un lugar especial de la casa.
Cerca.
Donde pudiera verla todos los días.
Y así pasó el tiempo.
Hasta que un domingo
en misa, escuchó al padrecito decir:
“Las personas que amamos merecen un lugar de descanso y paz.”
Ese día llegó a la casa, vio la urna…
y entendió algo:
No quería seguir guardándola.
Quería tener un lugar donde ir a visitarla, recordarla y sentir tranquilidad.
Hoy descansa en un Árbol de Paz en Jardines de Paz – Guápiles.
Un espacio verde, tranquilo y lleno de vida.
Y Mariela dice que ahora siente paz cada vez que va a verla.
📲 Escribí CENIZAS
y te explicamos cómo dar ese paso con respeto y tranquilidad.