27/08/2026
QBO y la evolución de la arquitectura vertical en Rohrmoser
¿En qué momento un edificio deja de ser solamente un producto inmobiliario y empieza a formar parte de una ciudad?
QBO Skyhomes es, en mi opinión, un buen ejemplo. Más allá de gustos personales, su propuesta marcó una etapa en la evolución de la vivienda vertical en San José, combinando arquitectura, vivienda, comercio y amenidades.
Pero esto plantea una pregunta que va más allá del negocio inmobiliario:
¿Qué debería aportar un proyecto a la ciudad?
La rentabilidad es importante, pero también deberían importar la integración con el entorno, la innovación de líneas y materiales, el vanguardismo, la creatividad y el impacto sobre el paisaje urbano a largo plazo.
Desde mi punto de vista, existen proyectos económicamente rentables que aportan poco al paisaje urbano: patrones repetidos, fachadas previsibles y escasa identidad arquitectónica.
Una ciudad no solamente necesita edificios eficientes; necesita edificios que sepan convivir con ella.
🏢 ¿Qué ocurre con las torres que ya llevan algunos años?
Rohrmoser y Nunciatura permiten observar esta evolución.
Vistas de Nunciatura, QBO y Ü Nunciatura ayudaron a consolidar la vivienda vertical. Hoy compiten con proyectos más recientes, con nuevas arquitecturas, conceptos y amenidades.
Pero lo nuevo no necesariamente significa mejor valor.
Actualmente encontramos apartamentos de QBO alrededor de $1.500 mensuales, mientras algunas unidades de Vistas de Nunciatura se ofrecen alrededor de $1.400. Los proyectos más recientes pueden alcanzar precios superiores, dependiendo de tamaño, diseño y amenidades.
Por eso, la antigüedad es solamente una variable.
La vista, distribución, tamaño, mantenimiento, amenidades y calidad interior también determinan el valor.
¿Qué deberían hacer los propietarios?
La nueva competencia exige adaptación.
Actualizar cocina, baños, iluminación, pisos, mobiliario y tecnología puede marcar una diferencia importante. Pero también hay que poner en valor aquello que el edificio ya tiene.
Y, sobre todo, establecer un precio acorde con el mercado real.
El comprador o inquilino no compara solamente metros cuadrados.
Compara experiencias de vida.
¿Y la plusvalía?
El crecimiento de Rohrmoser y Nunciatura puede favorecer la valorización de la zona a corto, mediano y largo plazo, pero no todas las torres evolucionarán igual.
Ubicación, arquitectura, mantenimiento, administración y capacidad de adaptación serán cada vez más importantes.
La pregunta no debería ser:
“¿Cómo compite una torre antigua con una nueva?”
Sino:
“¿Cómo puede un edificio que ya demostró su permanencia seguir siendo relevante para la próxima generación?”
QBO permite abrir esa conversación.
Y precisamente allí tenemos actualmente este apartamento amueblado:
65 m²
2 dormitorios
2 baños
1 parqueo
Amueblado
US$1.500/mes
¿Estamos construyendo edificios para los próximos 20 años o simplemente para la próxima venta?