16/10/2026
«Me fui de casa cuando apenas comenzaba a conocer el mundo. Aprendí a caminar solo, a levantarme sin que nadie me sostuviera y a construir hogares en lugares donde no había nacido.
Pero nunca dejé de soñar con uno que también fuera mío. No una casa de paredes y ventanas, sino un lugar donde alguien me esperara, donde mi presencia fuera importante y donde el amor no tuviera que pedir permiso para existir.
Después de tantos años caminando solo, comprendí que no buscaba a alguien que me salvara de la soledad. Buscaba a alguien que, teniendo la libertad de elegir su camino, también quisiera recorrerlo conmigo».
El Hijo del Mundo 🌍.