17/01/2023
𝐂𝐨𝐧𝐯𝐢𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐃𝐈𝐍𝐄𝐑𝐎 𝐞𝐧 𝐭𝐮 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐨𝐛𝐫𝐞𝐫𝐨 📈
Si tienes cien dólares y los gastas, vas a tener que volver a trabajar para ganar otros cien dólares. Pero si esas monedas son invertidas en algún negocio, esas monedas van a trabajar por ti y esos cien dólares se van a convertir en ciento veinte, luego esos ciento veinte, van a generar treinta más y ahora tendrás ciento cincuenta… y así, como una bola de nieve, el capital sigue creciendo. Es la magia del interés compuesto: no comerse las ganancias sino reinvertirlas. Pronto ese dinero trabajará más que su dueño.
Esto requiere ciertas cuestiones. Lo primero es la disciplina para mantener el enfoque y la decisión. Hacer dinero no es para cualquiera. No es para los que solo piensan en gastar y en gastar. Requiere voluntad y disciplina para no chocar con el dinero. Es como una joven que siendo soltera y estando en sus inicios laborales decidió que el 50% de su salario era para invertirlo. Mes tras mes con una disciplina inquebrantable el dinero era destinado al fin propuesto. Las amigas le decían: “Oye, pero no todo es trabajo… también tienes que darte tus gustitos.” “No seas tacaña… vive la vida y no dejes que la vida te viva.” “Mañana te mueres y no te vas a llevar nada.” Pero ella firme, disfrutaba de su decisión. Cinco años después aquella joven estaba cubierta: sus inversiones podían pagar tranquilamente su estilo de vida. Ella podía renunciar al empleo y no pasaba nada. Seguía trabajando, pero ya no porque tenía que hacerlo, ya no por necesidad, sino por amor a su profesión, por amor al arte…
Lo otro que requiere esta decisión es preparación. Dicen que un tonto y su dinero se separan muy fácilmente. ¿Por qué? Porque para invertir uno tiene que ser juicioso, tiene que saber analizar la oportunidad. No puedes dejar tu dinero en cualquier sitio. El inversionista estudia el riesgo, lo minimiza. Busca recuperar pronto el capital y mantener el activo. Acuérdate: el dinero no piensa, el que piensa eres tú. El dinero es un obrero sin cerebro. Buen obrero, trabaja sin descanso, no sabe de feriados ni domingos, pero requiere dirección, requiere que lo protejan, que lo sepan administrar.
Por eso Benjamín Franklin dijo: “No solo aprendas a trabajar para ganar dinero, aprende a INVERTIR para multiplicarlo.” 🕵️♂️💯🚀