21/09/2026
La convivencia entre los seres humanos los conlleva a desarrollar relaciones que se convierten en fuente compañerismo, apoyo y crecimiento. Para fortalecerlas, cada debe establecer y poner en claro lo que no es negociable. En este planeta que pululamos, arribamos dotados de atributos innatos, inviolables e inalienables y entre estos se encuentra la dignidad. Esta es un derecho universal sin discriminación de edad, s**o, religión, lugar de nacimiento y condición social. Los que la adoptan como estandarte de su vida, se caracterizan por el respeto propio y hacia los demás, reconocen que cada persona tiene un valor único e incondicional, no admite sobornos de sus principios, conducta o decisiones, mantiene su integridad frente a la presión o injusticia, no negocia su libertad, ni creencias, no permite que le traten como una cosa material, no tiene miedo a peligros o adversidades, debido a su alto grado de autoestima, mantiene los ideales y la palabra dada, aun a costa de su vida, capacidad de exigir trato respetuoso y no admite jerarquía en virtud de que dentro de su sistema de valores las personas son libres e iguales. La dignidad como eje central de la persona, está directamente ligada con los valores de la justicia, libertad, solidaridad, la igualdad y la seguridad. Recuerda, la dignidad nace contigo, es un derecho imprescriptible, nadie te la puede quitar o comprar porque no tiene precio.