15/06/2026
La Odisea (en griego antiguo: Ὀδύσσεια, [Odýsseia]; en griego moderno: Οδύσσεια; en latín: Odyssea) es un poema épico griego compuesto por 24 cantos o rapsodias,[1] atribuido al poeta griego Homero. Se cree que fue compuesta en el siglo VIII a. C. en los asentamientos que tenía Grecia en la costa oeste del Asia Menor (actual Turquía asiática). Según otros autores, la Odisea se completa en el siglo VII a. C. a partir de poemas que solo describían partes de la obra actual. Fue originalmente escrita en lo que se ha llamado dialecto homérico.
Narra la vuelta a casa del héroe griego Odiseo (al modo latino, Ulises: Ὀδυσσεύς en griego; Vlixes en latín), tras la guerra de Troya. Además de haber estado diez años fuera luchando, Odiseo tarda otros diez años en regresar a la isla de Ítaca, de la que era rey, período durante el cual su hijo Telémaco y su esposa Penélope han de tolerar en su palacio a los pretendientes que buscan desposarla (pues ya creían mu**to a Odiseo), al mismo tiempo que consumen los bienes de la familia.
La mejor arma de Odiseo es su mētis [2] o astucia. Gracias a su inteligencia — además de la ayuda provista por Palas Atenea, hija de Zeus Crónida — es capaz de escapar de los continuos problemas a los que ha de enfrentarse por designio de los dioses. Para esto, planea diversas artimañas, bien sean físicas —como pueden ser disfraces— o con audaces y engañosos discursos de los que se vale para conseguir sus objetivos.
El poema es, junto a la Ilíada, uno de los primeros textos de la épica grecolatina y por tanto de la literatura occidental. Se cree que el poema original fue transmitido por vía oral durante siglos por aedos que recitaban el poema de memoria, alterándolo consciente o inconscientemente. Era transmitido en dialectos de la Antigua Grecia. Ya en el siglo IX a. C., con la reciente aparición del alfabeto, tanto la Odisea como la Ilíada pudieron ser las primeras obras en ser transcritas, aunque la mayoría de la crítica se inclina por datarlas en el siglo VIII a. C. El texto homérico más antiguo que conocemos es la versión de Aristarco de Samotracia (siglo II a. C.).
El poema está escrito usando una métrica llamada hexámetro dactílico. Cada línea de la Odisea original estaba formada por seis unidades o pies, siendo cada pie dáctilo o espondeo.[3] Los primeros cinco pies eran dáctilos y el último podía ser un espondeo o bien un troqueo. Los distintos pies se separan por cesuras o pausas.
Temas de la Odisea
Regreso al hogar, nostalgia: nostos (νόστος, nóstos)
Es el tema vertebral. Por encima de todo, Odiseo quiere volver a su patria en Ítaca. Ese anhelo constante lo mueve dispuesto a arrostrar cuantos obstáculos y dificultades se interpongan en su camino. Odiseo no está viviendo una aventura sino que está retornando al hogar una y otra vez, con desigual fortuna, pero constante y tenaz.
Inteligencia y astucia: metis (μῆτις, métis)
Desde los primeros versos Odiseo es aquel varón de multiforme ingenio que con sus muchas habilidades, argucias y recursos sale siempre de situaciones difíciles y comprometidas. Es el héroe de la inteligencia práctica que gana con cerebro, no con músculos.
Hospitalidad: xenía (ξενία, xenía)
La amistad entre huésped y anfitrión era un valor fundamental de la cultura griega. La hospitalidad estaba sometida a unas normas estrictas bajo el patrocinio de Zeus Xenios y Atenea Xenia,[4] protectores de los viajeros. En la Odisea son modelo positivo de hospitalidad los feacios («Apólogos de Odiseo», cantos IX al XII); en el extremo opuesto, los pretendientes de Penélope o los cíclopes.
En una ocasión al menos la xenía es cuestionada. Los propios feacios la reconsideran ante la ira de Poseidón por la ayuda que le prestaron a Odiseo: «Ea, hagamos lo que voy a decir. Absteneos de conducir los mortales que lleguen a nuestra población...» (Alcínoo a los feacios, Canto XIII).
El Destino y los Dioses. El poema refleja una visión compleja: el destino está trazado, pero las decisiones humanas y el favor divino son clave en su cumplimiento.
El regreso (nostos) de Odiseo a Ítaca está decidido desde un principio en la asamblea de los Dioses (Canto I), pero en su camino intervienen a menudo divinidades y hombres:
1. Zeus, máxima autoridad del orden cósmico, no puede sino permitir que se cumpla el destino; pero aun así, los dioses actúan con voluntad propia que ha de ser respetada.
2. Atenea es la protectora de Odiseo que lo guía y defiende. Encarna la sabiduría y el favor divino.
3. Poseidón, en cambio, retrasa su retorno por venganza —Odiseo cegó a su hijo el cíclope Polifemo ([[ IX|Canto IX]])— mostrando como las disputas celestiales afectan lo humano.
El Destino es inexorable pero siempre hay espacio para la acción humana equilibrándose el libre albedrío con el destino. Odiseo necesita el concurso de su mētis, voluntad y determinación para hacer posible el cumplimiento del Destino: regresar a Ítaca. Los dioses no lo determinan todo; ayudan o castigan según el comportamiento.
Arrogancia, orgullo desmedidos: hibris (ὕβρις, hȳbris)
La hibris es un sentimiento de soberbia que transgrede el límite entre lo humano y lo divino; una desmesura que atrae a Némesis, la diosa de la justicia que impondrá el orden mediante el castigo al arrogante.
Estructura del poema
La obra consta de 24 cantos. Al igual que muchos poemas épicos antiguos, comienza in medias res: empieza en la mitad de la historia, contando los hechos anteriores a base de recuerdos o narraciones del propio Odiseo.
La división de la Odisea en 24 cantos (también llamados libros o rapsodias) no procede del poeta o de la tradición oral original, sino que es una organización posterior llevada a cabo por los filólogos de la Biblioteca de Alejandría durante el período helenístico (siglos III y II a. C.).[6]
Los principales responsables de esta división fueron eruditos como Zenódoto de Éfeso (quien realizó las primeras ediciones críticas de los poemas homéricos)[7] y, sobre todo, Aristarco de Samotracia (siglo II a. C.), cuya versión del texto homérico se convirtió en la más influyente y se considera la base del texto que ha llegado hasta nosotros.
La elección de 24 partes se explica comúnmente por su correspondencia con las 24 letras del alfabeto griego (en la época se usaban las mayúsculas para la Ilíada y las minúsculas para la Odisea en algunas ediciones),[8] lo que facilitaba la referencia, la lectura, el estudio y la transmisión en rollos de papiro. Sin embargo, algunos autores modernos consideran esta explicación más una tradición posterior que una certeza histórica.[9]
En la tradición oral arcaica, los poemas homéricos no contaban con una división fija: los rapsodas los recitaban en secciones adaptadas a la ocasión o a las necesidades del público presente, sin una estructura numérica predeterminada.
Estructura tripartita de la Odisea
La división de la Odisea en Telemaquia (cantos I–IV), Regreso de Odiseo (cantos V–XII) y Venganza de Odiseo en Ítaca (cantos XIII–XXIV) es ampliamente utilizada en la filología clásica. En contextos académicos, se reconoce como una convención analítica útil surgida del análisis estructural convencional de la epopeya homérica.[10] La división respeta tanto la progresión temática como las unidades narrativas autónomas del poema: el crecimiento de Telémaco, los relatos de viaje de Odiseo y su retorno final con venganza.
1. Telemaquia (cantos I-IV)
Artículo principal: Telemaquia
Este primer bloque se centra en Telémaco, hijo de Odiseo, y en la situación caótica en Ítaca por la ausencia prolongada de su padre: los pretendientes asedian el palacio, devoran la hacienda y presionan a Penélope. Atenea impulsa a Telémaco a madurar y buscar noticias de Odiseo, iniciando su viaje a Pilos y Esparta.
El regreso de Odiseo (cantos V-XII)
Bloque central que narra el regreso de Odiseo desde Ogigia hasta Ítaca, puente entre lo fantástico y lo real.
Incluye el «Episodio de los feacios» —cantos VI al VIII, a los que se añade el XIII como cierre transicional— y los relatos de Odiseo en primera persona o «Apólogos», núcleo mítico y fantástico de la obra.
El orden temporal entre V y XII está invertido: el naufragio de Odiseo y muerte de todos sus compañeros (XII) ocurre antes del inicio en Ogigia (V), la isla de la ninfa Calipso.
3. La venganza en Ítaca (cantos XIII-XXIV)
Bloque final: llegada de Odiseo a Ítaca, preparación y ejecución de la venganza contra los pretendientes, reconocimientos familiares y restauración del orden social y político. Atenea guía el proceso, culminando con la paz impuesta.
La Obra
Inicio de la Odisea escrita en el dialecto griego jónico.
Se expone un resumen de los veinticuatro Cantos, según la versión en prosa de Luis Segalá y Estalella (1910);[12] con la excepción de la «Invocación a la Musa», Canto I, en verso, de José Manuel Pabón (1982).[13]
versiones en línea de la Odisea
Canto I
Artículo principal: Odisea (Canto I)
Concilio de los dioses. Exhortación de Atenea a Telémaco
Con los Dioses reunidos en asamblea, Zeus se interesa por el destino de Odiseo, «aquel varón de multiforme ingenio», hace largos años está ausente desde que partió a la guerra de Troya. Atenea comunica que el héroe está retenido en la isla Ogigia por la ninfa Calipso. La asamblea decide que sea liberado de inmediato, encargándosele a Hermes que traslade la orden a la ninfa. Entretanto, en el palacio de Odiseo (Ítaca) la situación es muy mala: Penélope, la esposa fiel de Odiseo, es acosada impertinentemente por los nobles que la pretenden. Telémaco, el hijo adolescente, será alentado por la diosa para emprender la búsqueda de su padre.
Mosaico romano que representa a Ulises. Villa romana La Olmeda, Pedrosa de la Vega (Palencia, Castilla y León).
Canto II
Artículo principal: Odisea (Canto II)
Ágora de los itacenses. Partida de Telémaco
Telémaco reúne en asamblea en el ágora al pueblo de Ítaca y denuncia el caos en Palacio causado por los pretendientes de su madre, envalentonados y alborotadores. Se descubre el engaño de Penélope tejiendo y destejiendo con su telar. Con la ayuda de Atenea, Telémaco decide viajar a Pilos y Esparta en busca de su padre. Oculta el plan a su madre.
Canto III
Artículo principal: Odisea (Canto III)
Lo de Pilos
Telémaco, guiado por Atenea disfrazada de Méntor, llega a Pilos en busca de noticias sobre su padre, Odiseo. Son recibidos por el anciano rey Néstor quien sabe que Odiseo vive, aunque en paradero desconocido. Néstor lo anima a visitar a Menelao en Esparta para encontrar más pistas. Siempre bajo la protección de Atenea, Telémaco parte con un barco y regalos.
Canto IV
Artículo principal: Odisea (Canto IV)
Lo de Lacedemonia
Telémaco continúa el viaje hasta Esparta, la vasta y cavernosa Lacedemonia, para informarse sobre su padre. Es recibido por el rey Menelao, que está celebrando el banquete de la doble boda de su hijo el fuerte Megapentes con una hija de Aléctor, y de su hija Hermione con Neoptólemo, hijo de Aquiles. Telémaco conoce al fin que su padre está retenido por la ninfa Calipso. Entretanto, en Ítaca Antínoo [14] fragua un complot para acabar con la vida del joven en la pedregosa Ásteris, magnífica isla para emboscarlo. Medonte corre a contar a Penélope el complot urdido para matar a su hijo. Penélope desesperada implora a Minerva que salve a su hijo de los perversos y ensoberbecidos pretendientes y cae en dulce sueño. La diosa, bajo la forma de Iftima, la calma: tu hijo aún ha de volver, que en nada pecó contra las deidades.
Canto V
Artículo principal: Odisea (Canto V)
La balsa de Odiseo
Calipso retiene en su isla de Ogigia a Odiseo. Atenea promueve una asamblea divina en el Olimpio que decide su liberación. Hermes traslada la orden a Calipso que obedece reticente. Odiseo construye una balsa y emprende una navegación que será procelosa: Poseidón, airado por la ceguera de su hijo Polifemo a manos de aquél, desata una violenta tempestad que destroza la balsa; sin embargo, con la ayuda providencial de la nereida Ino (que le entrega su velo protector), y de Atenea que frena los vientos, Odiseo logra alcanzar a nado, exhausto y solo, la costa de Esqueria, tierra de los feacios.
Canto VI
Artículo principal: Odisea (Canto VI)
Llegada de Ulises al país de los feacios
Odiseo llega a la tierra de los feacios después de siete años de aislamiento en Ogigia y del naufragio provocado por Poseidón. Allí, con la ayuda de Atenea, entra en contacto con Nausícaa, la hija del rey Alcínoo, que lo guiará hasta el palacio. La princesa, que en silencio lo desea como esposo, le dice que debe entrar solo, dirigirse directamente a la reina Arete, abrazar sus rodillas y suplicarle a ella hospitalidad. Odiseo, sentado en un hermoso bosque de álamos consagrado a Minerva (Atenea), eleva agradecido una plegaria a la diosa.
Canto VII
Artículo principal: Odisea (Canto VII)
Entrada de Ulises en el palacio de Alcínoo
Asistido por Atenea, Odiseo va al palacio de Alcínoo. Sigue las recomendaciones de Nausícaa e implora a Arete. El rey lo hospeda. El héroe, que no desvela su identidad, narra sus infortunios desde que partió de Ogigia. Alcínoo, admirado, le ofrece la mano de su hija y le promete ayuda para regresar a su hogar.
Canto VIII
Artículo principal: Odisea (Canto VIII)
Odiseo agasajado por los feacios
Alcínoo celebra una fiesta en honor del forastero —Odiseo aún es un desconocido que no se ha presentado— convocando unos juegos para que el huésped participe a sus amigos, «después que se haya restituido a la patria», que los feacios superan a todos los hombres en el pugilato, la lucha, el salto y la carrera. Laodamante, hijo de Alcínoo, invita a Odiseo a participar, pero el huésped, ocupado «en sus p***s, que son muchísimas», se resiste, lo que provoca el desprecio de Euríalo. Entonces Odiseo asombra a todos con un magnífico lanzamiento de disco. Se restablece la armonía, canta el aedo Demódoco, interviene la reina Nausícaa y Alcínoo pregunta al huésped sobre su verdadera identidad.
Canto IX
Artículo principal: Odisea (Canto IX)
Relatos a Alcínoo — Ciclopea
Primero de los cuatro cantos (IX-XII) de los «Apólogos», el relato de Odiseo en primera persona en la corte de los feacios. Tras saquear la ciudad de los cícones, Ismaro, en el norte de Samotracia, llegan a la tierra de los lotófagos que se alimentan de un florido manjar que hace perder la memoria. Siguiendo adelante arriban a la isla de los cíclopes. Uno de ellos, Polifemo, devorará a algunos de los hombres pero Odiseo lo vencerá con su astucia y valor. Sin embargo esta victoria sobre el cíclope provocará la ira de su padre Poseidón y Odiseo y sus hombres navegarán sin rumbo zarandeados por tremendas tempestades.
Canto X
Artículo principal: Odisea (Canto X)
Lo relativo a Eolo, a los lestrigones y a Circe
Odiseo y sus hombres son bien recibidos por Eolo en su isla. Les regala un odre con todos los vientos. Con Ítaca ya a la vista abren el odre, liberan las tempestades y nuevamente llegan a Eolia, pero ahora son rechazados. Navegando sin rumbo arriban al país de los lestrigones, gigantes antropófagos que devorarán a muchos. Huyen, para caer en manos de Circe que los retiene un año. Los libera para ir al Inframundo. Parten desalentados.
Canto XI
Artículo principal: Odisea (Canto XI)
Evocación de los mu**tos
Siguiendo las instrucciones de Circe, Odiseo llega al país brumoso de los cimerios, en los confines del mundo junto al río Océano. Tras un rito necromántico consulta al adivino Tiresias sobre su regreso; recibe una advertencia clave respecto al ganado de Helios en Trinacria. Siente intensa emoción filial en el encuentro con su madre Anticlea: le revela que murió por añoranza de él. Se manifiestan y hablan otras almas: Agamenón, Áyax, Aquiles.
Canto XII
Artículo principal: Odisea (Canto XII)
Las Sirenas, Escila, Caribdis, las vacas del Sol
Concluyen los «Apólogos» (cantos IX-XII). Odiseo y sus compañeros enfrentan los peligros de las Sirenas, las Rocas Errantes, el estrecho de Escila y Caribdis, y finalmente la isla Trinacria, hogar del ganado sagrado del dios Helios. El canto culmina en la transgresión de los compañeros, que sacrifican las vacas prohibidas, lo que provoca la ira divina y el naufragio de la nave, dejando a Odiseo como único superviviente.
Canto XIII
Artículo principal: Odisea (Canto XIII)
Partida de Odiseo del país de los feacios y llegada a Ítaca
Alcinoo rey de los feacios promete a Odiseo que retornará a Ítaca; se hace una colecta para regalarle costosos calderos y trípodes de bronce. Se celebra un fastuoso banquete de despedida en palacio. A la puesta del sol Odiseo se embarca en la nave feacia y cae en un profundo sueño mientras los remeros impulsan mágicamente la nave durante la noche. Llegan a Ítaca al día siguiente, dejan en tierra a Odiseo aún dormido junto a sus riquezas y retornan a Esqueria. Poseidón que los está observando los transforma en piedra.
Odiseo despierta en Ítaca envuelto en una niebla protectora sin saber dónde está. Se le presenta Atenea bajo la forma de un joven pastor de ovejas al que le cuenta una falsa historia sobre cómo llegó hasta allí. Atenea desvela su identidad y traza un plan para que Odiseo acabe con los pretendientés de su esposa Penélope. El primer paso es su transformación en mendigo e ir en busca del fiel Eumeo.
Canto XIV
Artículo principal: Odisea (Canto XIV)
Conversación de Odiseo con Eumeo
Odiseo no revela su verdadera identidad a Eumeo, presentándose ante él disfrazado de anciano harapiento, como había urdido Atenea. Ambos conversan largamente llegando a un clima de confianza y afecto entre ellos. Odiseo (disfrazado) pasa la noche en la majada de su leal servidor, que le brinda comida y abrigo.
Canto XV
Artículo principal: Odisea (Canto XV)
Llegada de Telémaco a la majada de Eumeo
Atenea aconseja al joven Telémaco salir de Esparta y regresar a su hogar. Le advierte que los pretendientes quieren ponerle una trampa para matarlo y le dice que viaje de noche.
Mientras tanto, Eumeo relata su vida y sus orígenes al mendigo, y de cómo llegó al servicio de Odiseo.
Canto XVI
Artículo principal: Odisea (Canto XVI)
Reconocimiento de Odiseo por Telémaco
Gracias a la ayuda de la diosa, Telémaco consigue eludir la trampa que los pretendientes le habían preparado a la entrada de la isla. Una vez en tierra, se dirige por consejo de la diosa a la casa de Eumeo, donde conoce al supuesto mendigo. Cuando Eumeo marcha a casa de Penélope a darle la noticia del regreso de su hijo, Odiseo revela su identidad a Telémaco, asegurándole que en verdad es su padre, a quien no ve desde hace veinte años. Tras un fuerte abrazo, planean la venganza, con la ayuda de Zeus y Atenea.
Canto XVII
Odiseo mendiga entre los pretendientes. Al día siguiente, Odiseo, de nuevo como mendigo, se dirige a su palacio. Solo es reconocido por su perro Argos, que, ya viejo, fallece frente a su amo. Al pedir comida a los pretendientes, Odiseo es humillado e incluso golpeado por ellos.
Canto XVIII
Los pretendientes vejan a Odiseo. Aparece un mendigo real, llamado Iro, quien solía pasarse por el palacio. Riéndose de Odiseo, lo reta a una pelea. Los pretendientes aceptan que el ganador se junte a comer con ellos. Le dan dos trozos de pan a Odiseo, que, tras quitarse su manta y dejar ver sus músculos, gana fácilmente al mendigo. A pesar de la victoria, ha de seguir soportando las vejaciones de los orgullosos pretendientes.
Canto XIX
La criada Euriclea reconoce a Odiseo. Odiseo, ocultando su verdadera identidad, mantiene una larga conversación con Penélope, quien ordena a su criada Euriclea que lo bañe. Euriclea, que fue nodriza del héroe cuando era niño, reconoce una cicatriz que a Odiseo, en su juventud, le hizo un jabalí cuando se encontraba cazando en el monte Parnaso. La esclava, pues, reconoce a su amo, que le hace guardar silencio para no hacer fracasar los planes de venganza.
Canto XX
La última cena de los pretendientes. Al día siguiente, Odiseo pide una señal, y Zeus lanza un trueno en medio del cielo azul. Este gesto es entendido por uno de los sirvientes como una señal de victoria sobre los pretendientes. Odiseo aprovecha para ver quién es fiel al desaparecido rey y, por tanto, habrá de conservar la vida. Un profeta, amigo de Telémaco, avisa a los pretendientes de que pronto los muros se mancharán con la sangre de ellos. A pesar de que algunos de ellos dan crédito a la profecía y huyen, la gran mayoría de ellos se ríen de ella.
Canto XXI
El certamen del arco. Aparece Penélope con un arco que Odiseo dejó en casa a su marcha a Troya. Promete a los pretendientes que se casará con aquel que consiga hacer pasar la flecha por los ojos de doce hachas alineadas. Uno tras otro, los pretendientes lo intentan, pero ni siquiera son capaces de tensar el arco. Odiseo pide participar en la prueba, pero los pretendientes se lo deniegan. Tras la insistencia de Telémaco, le es permitido intentarlo. Con suma facilidad, Odiseo tensa el arco y consigue hacer pasar la flecha por los ojos de las hachas, ante el asombro de los presentes. A la señal de su padre, Telémaco se arma, preparándose para la lucha final.
Canto XXII
La venganza. Antínoo, jefe de los pretendientes, se encuentra bebiendo cuando Odiseo le atraviesa la garganta con una saeta y le da así muerte. Ante las quejas de los demás, Odiseo responde con amenazadoras palabras, y los pretendientes temen por sus vidas. Se inicia la feroz lucha, con los numerosos pretendientes por un lado y Odiseo, su hijo y sus dos fieles criados por otro. Melantio, infiel cabrero de Odiseo, consigue armas, pero gracias a la ayuda de Atenea, todos aquellos que traicionaron a Odiseo van muriendo uno por uno. Las esclavas son colgadas del cuello en el patio del palacio, mientras que Melantio es cortado en pedazos para que se lo coman los leones. Odiseo manda a Euriclea que haga fuego y limpie el patio con azufre. La esclava avisa a las mujeres que fueron fieles al héroe, que llegan y abrazan a su amo.
Canto XXIII
Penélope reconoce a Odiseo. Después de matar a los pretendientes que se hospedaban en su casa, Odiseo manda a los presentes que vistan sus mejores trajes y bailen, para que el pueblo no sospeche lo ocurrido. Con la ayuda de Euriclea, el héroe se presenta a Penélope. Como el aspecto de Odiseo es distinto al que conocía Penélope, que además está casi convencida de que él ha mu**to, el héroe no es reconocido por su esposa. Entonces, Odiseo describe el lecho conyugal, y cómo lo hizo él mismo de un olivo. Penélope, convencida, abraza a su esposo, que le narra sus aventuras. Finalmente le cuenta que aún tendrá que hacer otro viaje antes de terminar su vida en una tranquila vejez.
Canto XXIV
El pacto. Las almas de los mu**tos viajan al Hades, donde cuentan lo ocurrido a Agamenón y Aquiles, compañeros del héroe en la expedición de los aqueos a Troya. Odiseo marcha a casa de su padre, Laertes, que se encuentra trabajando en la huerta. El hombre se encuentra envejecido y apenado por la larga ausencia de su hijo. Para ser reconocido, Odiseo le muestra la cicatriz y recuerda los árboles que en su infancia le regaló su padre.
Mientras, los familiares de los pretendientes se juntan en asamblea, y piden venganza por la muerte de los suyos. Odiseo, su hijo y su padre, que se encuentran en la casa de este, aceptan el reto, y da comienzo la lucha. Laertes dispara una lanza que mata al padre de Antínoo. Pero en ese momento cesa la lucha. Interviene la diosa Atenea, que anima a los itacenses a llegar a un pacto, para que juntos vivan en paz durante los años venideros.
Impacto cultural de la Odisea
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Véase también: Categoría:La Odisea en el arte
La repercusión de la Odisea en la cultura occidental se puede ver en las numerosas adaptaciones y versiones que su argumento ha tenido en prosa, verso, teatro, cine, televisión e historieta. Además, ha legado al idioma español los términos odisea y mentor (y términos similares en otros idiomas occidentales).
Literatura
La novela Ulises, del irlandés James Joyce, rinde tributo al antiguo poema homérico con un ligero matiz irónico, ya que narra los hechos cotidianos que ocurren en un solo día en la vida de su protagonista.
La novela autobiográfica de José Vasconcelos Ulises Criollo,[17] que se enfoca en la vida del filósofo durante los tiempos de la Revolución Mexicana y su participación en ella.
La novela Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal, es una reescritura del recorrido de Ulises, encarnado por un intelectual y poeta que desanda una Buenos Aires mítica plagada de simbologías y alusiones universales.
En la novela La hija de Homero, Robert Graves expone su punto de vista sobre la composición de la Odisea tal como la conocemos.
En El viajero perdido, César Mallorquí relata una historia moderna del héroe griego.
Marvel Comics publicó una adaptación a la historieta gráfica en la colección Marvel Illustrated.
En la novela Una Odisea. Un padre, un hijo, una epopeya, de Daniel Mendelsohn se relata un curso universitario de la Odisea entremezclado con el padre del profesor y un crucero por los lugares originales del mar Egeo y Asia Menor.[18]
Música
Epic: The Musical, escrito por Jorge Rivera-Herrans
L'Île de Calypso: Ulysse et le géant Polyphème (1905): cortometraje dirigido por George Méliès.
Odisea de Homero (L'Odissea, 1911): mediometraje dirigido por Giuseppe De Liguoro, Francesco Bertolini y Adolfo Padovan (1869 - 1930).
Ulises (1954): película dirigida por Mario Camerini, con Kirk Douglas en el papel principal. Según se afirma en los títulos de crédito, los exteriores están rodados en los lugares que se suponía entonces que eran los correspondientes a los nombrados en la Odisea.
Odissea: revista musical para televisión producida por la RAI y emitida el 18 de abril de 1964. Es una adaptación en verso con ripios parecidos a los de la astracanada. Se puede ver, entre otras cosas, a las Gemelas Kessler haciendo de sirenas y a los dioses del Olimpo como si fueran tertulianos o presentadores de un programa de televisión, además de barruntar de antemano los viajeros el tamaño del cíclope Polifemo por el peine en lugar de por el hacha. La revista es la última de las ocho parodias que constituyeron la serie Biblioteca di Studio Uno.
La Odisea o Las aventuras de Ulises (Odissea o Le avventure di Ulisse, 1968): miniserie de televisión producida por la RAI y Dino De Laurentiis, y dirigida por Franco Rossi. De ella se montó después un condensado para el cine. La obra da un tratamiento teatral a las secuencias en interiores.
La Odisea (1976): serie de televisión de la compañía de teatro Els Joglars.
Ulises 31: anime franco-japonés de 1981, adaptación libre de la Odisea' que sitúa la historia en el siglo ###I.
La odisea: película animada del año 1987 de la productora australiana Burbank Films Australia.
L'Odissea: musical de televisión transmitido por el Canale 5 el 13 y el 20 de diciembre de 1991. Seguía el planteamiento de la serie de la RAI Biblioteca di Studio Uno, constaba de parodias de canciones adaptadas a la historia que se narraba y contaba con Sylva Koscina encarnando a Atenea.
La Odisea (1997): miniserie para la televisión dirigida por Andrei Konchalovsky y con Armand Assante en el papel de Odiseo.
O Brother, Where Art Thou? (2000): película de los hermanos Coen que recrea la Odisea en plena Gran Depresión americana.
The Return (2024): película de Uberto Pasolini.
La Odisea (2026): escrita, producida y dirigida por Christopher Nolan.
Teatro
La Odisea. Els Joglars. La compañía dirigida por Albert Boadella hizo su particular versión del clásico que nos ocupa, a partir de la que había hecho para la televisión en 1976. Fue estrenada el 14 de septiembre de 1979 en el Auditorio de Palma de Mallorca, y se representó hasta el 30 de marzo de 1980.