02/09/2026
Para mí, hay cosas que no son opcionales cuando estoy acompañando a un cliente:
1. Conocer lo que estoy ofreciendo.
No puedo recomendar una propiedad si no conozco su distribución, condiciones, documentación, gastos, características de la torre y lo que realmente la diferencia.
2. Decir lo que el cliente necesita saber, aunque no sea lo que quiere escuchar.
Si una propiedad no tiene sentido para su presupuesto, ubicación, estilo de vida o objetivo, prefiero decirlo antes de que tome una mala decisión.
3. Revisar antes de recomendar.
Ubicación, estado de la propiedad, mantenimiento, entorno, precio frente al mercado y cualquier detalle que pueda afectar la decisión.
4. Saber negociar.
Una buena negociación no consiste simplemente en pedir una rebaja. Hay que conocer el mercado, entender la posición de ambas partes y saber cuándo una condición realmente vale la pena.
5. Dar seguimiento.
Una operación inmobiliaria no termina cuando el cliente dice “me interesa”. Hay documentos, negociaciones, bancos, propietarios, abogados y muchos detalles que requieren atención.