23/10/2014
Motivos para firmar una autorización de venta con exclusividad
Hace unos años que comenzamos nuestra actividad inmobiliaria en la ciudad de Barcelona y desde el principio nos encontramos con serios problemas, que conspiran en contra de un mercado inmobiliario fluido y dinámico y donde se evidencia muy baja eficacia.
Sobre los temas principales que tuvimos que comenzar a trabajar se destacan; La precariedad en el estado documental de las propiedades; La negativa de los propietarios a rentar en forma permanente, privilegiando las locaciones temporarias; La sobretasación de propiedades y por último la informalidad con la que trabajan la mayoría de los agentes inmobiliarios de la zona.
A esto sumamos el bajo prestigio que tenemos los inmobiliarios, en gran parte ganado por la baja profesionalización de nuestra actividad – cuestión que está comenzando a cambiar – y en muchos casos a los bajos resultados obtenidos.
Todo esto ha contribuido a que, los propietarios intenten vender por su cuenta o a través de muchas inmobiliarias. Éstas a su vez, no siempre tienen una autorización de venta firmada por el propietario.
Los resultados de esta tipo de operatoria, en su mayoría son pobres e ineficaces. Dilatando el tiempo de venta de la propiedad, aumentando los costos que debe soportar el propietario y en muchos casos, generando un desgaste de la propiedad con su consecuente caída en el precio de venta.
A continuación expongo en 9 tips, los motivos por los cuales una propiedad debe ser entregada para la venta o locación, a un agente inmobiliario en exclusividad.
La venta directa, demanda mayor esfuerzo y por lo general más tiempo y el precio de venta suele ser inferior al que puede obtener una Inmobiliaria.
Tener varios carteles de distintas inmobiliarias colgados en la propiedad da la imagen de que el vendedor está desesperado por vender. Cómo consecuencia se produce lo que en la jerga inmobiliaria se conoce como “quemar la oferta”.
La propiedad será exhibida por vendedores coherentes, bajo la gestión homogénea y delineada de un único operador inmobiliario. Esto evita “manoseos y malentendidos” en la comunicación con los posibles compradores y el vendedor.
La razón principal por la que un propietario encomienda a más de una inmobiliaria la venta de su propiedad, está dada en la creencia de que de esta manera incrementa las posibilidades de venderla. Sin embargo esto no es así. En la actualidad la mayoría de los agentes inmobiliarios trabajamos en procesos colaborativos integrando redes inmobiliarias conectadas. Esto permite que por lo general más de cien inmobiliarias en todo el país puedan estar ofreciendo la propiedad a sus clientes.
Trabajar con una autorización con exclusividad permite poner, en principio, más fuerza comercial, más enfoque en el trabajo, con el objetivo de resolver las necesidades del cliente. Todos los esfuerzos de la inmobiliaria estarán enfocados en lograr la venta de ese inmueble, antes del vencimiento de la autorización.
La confianza mutua que se establece entre el comitente y el agente inmobiliario, es el mejor instrumento para comercializar con éxito la propiedad.
La exclusividad es recíproca, lo que implica la correlativa obligación de parte de la inmobiliaria de compartir con colegas esta oferta.
La inmobiliaria se compromete más con el producto, desplegando mecanismos de acción comercial más eficaces, dedicando mayor inversión publicitaria, tiempo y recursos. Las autorizaciones sin exclusividad por lo general producen que las inmobiliarias que la tienen presten un servicio mínimo, porque las posibilidades de venta son menores. Con el consecuente desgaste de la propiedad en el mercado.
Y si hasta ahora, con todos los argumentos desarrollados en este artículo, no he logrado convencerlo de lo que honestamente creo es la mejor forma para comercializar un inmueble, le voy a presentar la razón más contundente a favor del propietario.
9. Si trabajamos sin exclusividad, el comprador tiene la alternativa de comparar condiciones y los precios pueden variar. La inmobiliaria que negocie las mejores condiciones para el comprador será la que cierre la operación. Es decir que va a defender los intereses del comprador y no los del vendedor.
En resumen, la elección del agente inmobiliario al que confiaremos el manejo de nuestra propiedad, debe ser cuidadosa. Quien nos represente debe saber lo que queremos, aconsejarnos con honestidad y obtener nuestra entera satisfacción a través de su gestión.
Activo inmobiliaria.