24/10/2024
Por qué va a subir la tasa de recogida de basuras y la policía de los residuos.
Todos hemos oído que este tributo municipal se va a incrementar. Ahora en Guardamar se paga de media unos 60 euros anuales por vivienda. Con ese importe, según los informes municipales, se cubre el coste de la recogida de residuos sólidos urbanos, el transporte y el tratamiento en una planta adecuada. El causante del incremento es la Ley 7/2022 de 8 de abril de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que establece un nuevo impuesto (otro más), el Impuesto sobre el depósito de residuos en vertedero con una cuota de 40 euros por tonelada (1 euro cada 25 kilos). De modo que aparte de pagar el tratamiento de la basura hay que abonar ese impuesto cuya recaudación no es finalista y se puede destinar a fuegos artificiales. Eso significa que el ayuntamiento tiene que trasladar al vecino el coste de ese nuevo impuesto. Si la media fuera de 1.000 kilos por vivienda al año, pues habría que subir unos 40 euros al año. Pero, si una de las finalidades de la ley, es reducir la basura que generamos, cómo se va a trasladar ese coste a los vecinos? No se conseguiría la finalidad del impuesto si no se traslada al ciudadano el principio de que quien más basura genere más debe pagar. Si se sube por igual a todos entonces la ley es un timo, debido a que nos da igual generar mucha o poca basura porque vamos a pagar lo mismo. Pero qué se hace en otros países. Hay que decir que como en España en la mayor parte de países europeos esta es una cuestión que depende de los ayuntamientos. Por ejemplo, en algunas regiones de Bélgica, existen dos sistemas para cumplir el principio de que quien genere residuos debe pagar por ellos. Uno es la colocación de contenedores individuales por vivienda o colectivos por comunidades que incorporan un chip. Cuando el camión lo coge, identifica al propietario y pesa la basura. Cada seis meses le pasa el cargo según los kilos de basura que haya generado. Otro sistema utilizado en Bélgica son las bolsas de basura de prepago. Es decir, sólo se puede echar las basuras en unas bolsas determinadas (por ejemplo bolsas de 40 litros de capacidad que valgan 25 céntimos cada una). Estos sistemas y otros implican que debe haber inspectores que vigilen el cumplimiento de las normas para sancionar a los infractores. De modo que lo siguiente será crear la policía de los residuos que nos vigilará, para saber quién arroja basura y cuánto, para que se le obligue a pagar por los residuos que genere