09/08/2026
MANIFIESTO DE UN GESTOR DE ALOJAMIENTOS TURÍSTICOS DE LLORET DE MAR
ESTAMOS CANSADOS. MUY CANSADOS.
Los gestores de alojamientos turísticos de Lloret de Mar llevamos años siendo señalados como si fuéramos responsables de todos los problemas de convivencia relacionados con el turismo. Y ha llegado un momento en el que creemos que hay que decir las cosas claramente.
La normativa nos obliga a colocar placas identificativas en los alojamientos para que cualquier vecino pueda contactar con nosotros ante una incidencia. La policía puede llamarnos a cualquier hora y tenemos la obligación de responder. En la práctica, durante todo el verano debemos estar disponibles 24 horas al día para intervenir ante comportamientos que nosotros ni hemos provocado ni podemos controlar.
Pero nosotros no somos la policía.
Pagamos impuestos precisamente para que existan servicios públicos encargados de garantizar el orden y la convivencia. Nuestra profesión consiste en gestionar alojamientos: recibir huéspedes, atender incidencias, coordinar limpiezas, lavanderías, mantenimiento, entradas, salidas y un larguísimo etcétera. No en ejercer funciones policiales.
Entendemos perfectamente el enfado de los vecinos cuando no pueden descansar. Nosotros también vivimos aquí. También tenemos familias. También queremos un Lloret tranquilo, seguro y agradable.
Pero no aceptamos convertirnos en el chivo expiatorio de un modelo turístico que nosotros no hemos creado.
Si Lloret de Mar recibe masivamente un turismo joven asociado al ocio nocturno y al consumo excesivo de alcohol, quizá ha llegado el momento de preguntarnos por qué viene ese turismo, cómo se promociona nuestro destino y qué modelo de municipio hemos construido durante décadas.
¿Tiene sentido seguir concentrando grandes discotecas y locales de ocio nocturno en pleno núcleo urbano y después sorprendernos porque existan problemas de convivencia?
Los gestores y las agencias alojamos a las personas que llegan al municipio, igual que lo hacen los hoteles.
No podemos saber de antemano cómo se comportará una persona dentro de tres días. No podemos presumir que alguien será conflictivo simplemente por ser joven. Y tampoco podemos dejar de alojar sistemáticamente al turismo joven cuando constituye una parte enorme de la demanda que recibe Lloret.
Si queremos otro tipo de huésped, primero necesitamos atraer otro tipo de turismo.
Y mientras todo esto sucede, quienes trabajamos en el sector hacemos temporadas prácticamente sin descanso. Atendemos teléfonos, urgencias e incidencias durante meses. Pagamos personal, lavanderías, empresas de limpieza, mantenimiento, suministros, plataformas, impuestos, IVA, IRPF, tasas y costes cada vez mayores.
Después de todo ello somos empresarios y trabajadores intentando que nuestros negocios sean rentables y poder vivir de nuestro trabajo durante el resto del año.
Y además tenemos que soportar insultos, malas formas y llamadas en las que se nos responsabiliza personalmente del comportamiento de adultos a los que simplemente hemos proporcionado alojamiento.
BASTA DE DEMONIZAR A LAS AGENCIAS Y A LOS GESTORES DE ALOJAMIENTOS TURÍSTICOS.
No estamos diciendo que no tengamos responsabilidades. Las tenemos y debemos cumplirlas. Hay que establecer normas claras, informar a los huéspedes, reaccionar ante las incidencias y colaborar para garantizar la convivencia.
Pero responsabilidad no significa culpabilidad.
Y mucho menos significa convertir a empresas privadas en un servicio policial gratuito disponible las 24 horas.
Por eso pedimos públicamente al Ayuntamiento de Lloret de Mar que deje de centrar únicamente la presión sobre quien aloja al turista y empiece a abordar seriamente el origen del problema.
Necesitamos un cambio progresivo del modelo turístico.
Necesitamos atraer familias, parejas, turismo deportivo, cultural, gastronómico y visitantes con mayor capacidad de gasto.
Necesitamos revisar la convivencia entre ocio nocturno y zonas residenciales.
Necesitamos más prevención, más presencia policial donde realmente se producen los problemas y una estrategia turística coherente con el Lloret que queremos construir.
Y, sobre todo, necesitamos que se deje de enfrentar a vecinos y gestores como si unos fueran víctimas y los otros culpables.
Somos vecinos también. Somos trabajadores. Somos empresas que generan empleo y actividad económica. Y queremos exactamente lo mismo: un Lloret de Mar del que podamos sentirnos orgullosos.
El problema no se solucionará colocando cada vez más obligaciones, tasas y responsabilidades sobre las agencias.
Se solucionará teniendo el valor de preguntarnos qué turismo queremos para Lloret de Mar y qué estamos haciendo para atraerlo.
Ajuntament de Lloret de Mar : es hora de tomar cartas en el asunto.
Por un turismo responsable, sostenible y respetuoso con vecinos, trabajadores, empresas y visitantes.
NO SOMOS EL PROBLEMA. QUEREMOS SER PARTE DE LA SOLUCIÓN.