11/08/2026
CENTURY 21® España, entre las voces recogidas por Expansión sobre una de las mayores tensiones del mercado residencial.
El precio de la vivienda aumentó un 12,8% interanual en España durante el primer trimestre de 2026. Es casi el triple que en la zona euro, donde la subida fue del 4,7%, y más del doble que en el conjunto de la Unión Europea, con un 5,1%.
Pero el dato no cuenta toda la historia.
«España no tiene únicamente un problema de precios, tiene, sobre todo, uno de acceso. La cuestión ya no es sólo cuánto cuesta una vivienda, sino quién puede acceder a ella, dónde puede vivir y qué parte de sus ingresos debe destinar para conseguirlo».
La presión sobre los precios no se explica sólo por la demanda. La vivienda nueva tarda años en llegar y, en muchas ocasiones, no se construye donde realmente se concentra el empleo o la demanda residencial. Esa falta de oferta adecuada desplaza la presión hacia la vivienda existente, que concentra la mayor parte de las operaciones.
El efecto se ve con claridad en Portugal, el mercado que más se encarece de toda la UE. Según nuestros datos, un hogar con ingresos medios accedía en 2019 a una vivienda de alrededor de 60 m² en las zonas más tensionadas. En 2025, esa superficie se había reducido a 35-45 m². El precio sube, y con él se encoge lo que una familia puede permitirse.
Los expertos coinciden en que es difícil sostener crecimientos de dos dígitos de forma indefinida, pero tampoco hay elementos que sostengan una corrección mientras no se resuelva el desequilibrio estructural.
Necesitamos más vivienda, mayor diversidad de soluciones habitacionales, ciudades mejor conectadas y más agilidad y colaboración entre las administraciones y el sector privado.
Porque moderar los precios no basta. El objetivo debe ser recuperar el acceso a la vivienda.
Fuente: Eurostat, primer trimestre de 2026. Datos recogidos por Expansión (25/07/2026).