29/05/2026
El mensaje llega a las 11:04 de la noche.
Hola, sin prisa, cuando puedas.
Y tú estás en el sofá, intentando desconectar, pero ya lo viste. Y ya estás pensando en la respuesta.
→ Así empieza el problema.
Tener tu propio negocio no significa estar disponible siempre. Significa ser responsable de poner los límites que nadie va a poner por ti.
El cliente que escribe a las 11 no es mal cliente, solo no sabe cuáles son tus horarios. Y eso tiene solución: comunicarlo.
Respondo mensajes de lunes a viernes, de 9 a 18h.
Simple. Claro. Sin drama.
→ Los clientes buenos lo respetan. Y si no lo respetan, te están diciendo algo importante.
¿Tienes horario de atención o solo tienes el teléfono siempre encendido?