25/02/2023
BBVA sigue comercializando una de las hipotecas variables más competitivas del mercado. Este préstamo a tipo de interés variable establece un tipo de interés del 1,49% durante el primer año, aunque a partir de entonces se reconvierte en euríbor + 0,6% (4,68% TAE), siempre que el cliente se aplique las máximas bonificaciones.
En concreto, si domicilia los ingresos en la entidad (con un mínimo de 600 euros en el caso de una nómina y de 300 euros si es una pensión, y la cuota de autónomos si el cliente es un trabajador por cuenta propia), si contrata un seguro de hogar y un seguro de amortización del préstamo que cubra al menos la mitad del importe de la hipoteca o de 150.000 euros si ese 50% supera dicha cantidad. Además, ambos seguros deben estar en vigor y al corriente de pagos.
En el caso de que no se cumplan estas condiciones, el tipo de interés durante los primeros 12 meses se mantiene en el 1,49%, aunque a partir de ese momento pasa a euríbor + 1,60% (5,28% TAE).
Otra de las características de la hipoteca variable de BBVA a tener en cuenta es que no tiene comisión de apertura, aunque sí penaliza la amortización anticipada, ya sea parcial o total. De hecho, es necesario adelantar un mínimo de 300 euros y asumir una comisión de hasta el 0,15% del capital reembolsado si el pago se produce durante los primeros cinco años de vida del préstamo. A partir de entonces, tal y como marca la ley hipotecaria, desaparecen las penalizaciones.
Otra ventaja de este préstamo es que va destinado a la compra de cualquier vivienda, aunque establece diferentes límites de financiación. En el caso de una vivienda habitual, la entidad está dispuesta a prestar hasta el 80% del menor de estos dos importes: el valor de tasación del inmueble o su precio de compra. Si la operación es sobre una segunda residencia, el máximo es el 70%.
En cuanto al plazo, BBVA permite firmar hasta un máximo de 30 años, aunque siempre que el titular con ingresos más joven no tenga más de 70 años a la fecha de vencimiento de la operación.
El último requisito de esta alternativa de financiación es que está destinada a residentes en España con ingresos y patrimonio solo en euros