29/05/2026
En Copenhague se encuentra uno de los proyectos arquitectónicos más sorprendentes del mundo: CopenHill, una planta de valorización energética de residuos que transforma basura en electricidad y calefacción para miles de hogares.
Pero lo más llamativo está en su cubierta: una pista de esquí de más de 400 metros, senderos para caminar y una pared de escalada, convirtiendo una infraestructura industrial en un espacio de ocio para la ciudad 🏭⛷️.
💡 Diseñado por Bjarke Ingels y su estudio BIG – Bjarke Ingels Group, este edificio demuestra cómo la arquitectura puede integrar sostenibilidad, funcionalidad y calidad de vida en un mismo proyecto.
Un ejemplo de cómo las ciudades del futuro pueden convertir infraestructuras esenciales en espacios útiles para las personas.