16/05/2026
No deja de sorprenderme cómo, en ocasiones, se juega con el trabajo y la ilusión de los demás. Se generan expectativas, se transmite una oportunidad real y, detrás de cada gestión, hay tiempo, dedicación y esfuerzo invertidos.
Si ya se está trabajando con una inmobiliaria, quizá lo más coherente sería actuar con transparencia y respeto hacia el resto de profesionales implicados, evitando contactos simultáneos que terminan creando falsas esperanzas y haciendo perder el tiempo a quienes intentan hacer bien su trabajo.
Porque no solo se pierde tiempo; también se pierde ilusión. Y lo más frustrante, a veces, es la naturalidad con la que se comunica después: “Ya contacté con otra inmobiliaria” o “ya lo he reservado con el propietario”, como si detrás no hubiera un trabajo constante de atención, seguimiento y compromiso.
Es una profesión poco reconocida y, en muchas ocasiones, poco valorada. Aun así, puedo decir que nunca ha sido por falta de dedicación, cuidado y mimo en el trato hacia cada persona interesada.
Semana de desilusiones, sí. Pero toca recargar energía este fin de semana y seguir dando lo mejor de mí cada día. Porque, en ocasiones, se gana y, en otras, se deja de ganar.
Feliz fin de semana.