23/04/2026
📚 Si tienes un inmueble en alquiler, puedes deducir una gran parte de los gastos asociados, siempre que estén directamente relacionados con la actividad de alquiler y correctamente documentados.
Estos son algunos de los gastos más habituales que puedes incluir en tu declaración:
✔ Reparaciones y mantenimiento
Incluye arreglos necesarios para conservar la vivienda en buen estado: pintura, pequeñas reparaciones, arreglos de fontanería, sustitución de electrodomésticos averiados, etc.
No se consideran reformas que aumenten el valor del inmueble, esas van por otra vía.
✔ Gastos de comunidad
Cuotas mensuales, derramas por mantenimiento, limpieza, ascensor o zonas comunes.
Las derramas para mejoras estructurales pueden tener un tratamiento fiscal distinto.
✔ IBI y tasas municipales (basuras, vados… )
Estos impuestos locales son totalmente deducibles siempre que el inmueble esté alquilado.
✔ Seguro del hogar
Incluye pólizas multirriesgo, responsabilidad civil o seguros específicos del alquiler.
Un seguro adecuado protege al propietario y además reduce la carga fiscal.
✔ Intereses del préstamo hipotecario
Si el inmueble tiene hipoteca, puedes deducir los intereses (no el capital amortizado).
Este gasto es uno de los más relevantes y puede representar un ahorro importante.
💡 Recuerda:
Todos los gastos deben estar justificados con factura y relacionados con el alquiler.
Solo se aplican los gastos correspondientes al periodo en el que la vivienda ha estado alquilada.
Con una buena gestión documental, puedes aumentar la rentabilidad real de tu propiedad.
En Finques Villa Tarraco, te ayudamos a gestionar tu alquiler de forma profesional, transparente y optimizada también desde el punto de vista fiscal.