28/02/2015
Por qué crear una marca ciudad?
Las ciudades del tercer milenio han dejado de diferenciarse en infraestructura para hacerlo en valores. No se trata de que las infraestructuras no sean importantes, sino de que se las da por supuestas.
Y una ciudad con marca logra materializar los intangibles y competir por captar iniciativas que colaboren con la creación de riqueza y brinden mejores oportunidades a los ciudadanos.
En el mundo de los negocios, hoy ya no se discute que las empresas necesitan enriquecer los activos intangibles (es decir, aquellos recursos no físicos que aportan valor a la compañía) tales como el valor de la marca, el capital humano, el capital cultural, etc.
Está claro (y más claro aún ahora, después del caso Botnia/Gualeguaychú) que las empresas, además de ganar dinero, necesitan contar con el apoyo y el reconocimiento de la sociedad. No sólo los gobiernos viven bajo el escrutinio diario y la evaluación implacable de la opinión pública.
Ningún país o ciudad podrá sobrevivir si no crea y desarrolla una marca que respalde su identidad.
En España, único país donde son decenas las ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, etc. etc.) que han creado asociaciones especiales dedicadas exclusivamente al marketing de sus territorios. Es el caso de la Asociación Bilbao Metropolitano 30 que, según explicaron sus expertos, considera el marketing de ciudades como “una estrategia que permite el desarrollo de los atributos de una ciudad en forma positiva, permitiendo definir sus ventajas comparativas con el resto de ciudades similares.”
Pero es cierto que hablar de marca para una ciudad es más complicado que hacerlo para un producto, un servicio o una empresa; involucra a un número de “accionistas” mucho mayor: habitantes, políticos, empresarios, artistas, turistas, periodistas, potenciales inversores externos y funcionarios de la administración pública.