23/02/2026
☕ El café italiano – pequeño, intenso y al paso
Estoy en el Bar Trieste de Alimena, y acá te das cuenta de algo muy claro:
para un italiano, esto es un café.
Usan más o menos la misma cantidad de café molido que en cualquier otro país —unos 7 gramos—
pero le ponen muchísima menos agua y a mas presion!!!
Un espresso italiano tiene 25 ml.
Para que te des una idea:
👉 necesitás casi 10 espressos para llenar una botellita de 250 ml.
👉 es menos que un shot de tequila.
Es chiquito. Chiquito de verdad.
Pero es intenso, concentrado, con una crema espesa, color avellana, que es la firma del buen café italiano.
El sabor es profundo, corto, potente.
No está pensado para durar… está pensado para despertar.
En Italia el café no es una ceremonia larga.
Es un ritual rápido.
La mayoría lo toma de pie en la barra.
Paran el auto —a veces lo dejan en marcha—
entran, dicen “Un caffè”,
lo toman en 30 segundos,
y siguen.
En los pueblos suele costar lo mismo sentado o en barra 1 euro..
Pero en ciudades grandes, si te sentás puede costar 1,20 €,
mientras que en la barra vale 1 €.
Porque el café acá es al paso... no es para sentarse...
Y lo más impresionante:
los italianos toman muchísimo más café que nosotros.
Lo repiten varias veces al día.
Tres, cuatro, cinco veces… es parte del ritmo cotidiano.
Esto no es raro para ellos.
Esto es lo normal.
Pequeño.
Intenso.
Rápido.
Perfecto.
Y acá, en Alimena, en el Bar Trieste, lo hacen como en toda Italia:
corto… pero inolvidable. ☕