13/04/2026
CODUC Acatlan Hidalgo
A la memoria de Emiliano Zapata: la tierra sigue siendo de quien la trabaja.
En el marco de un aniversario más de la lucha y el legado de Emiliano Zapata, desde la CODUC reafirmamos que su pensamiento siguió siendo guía viva que interpela el presente. Zapata no solo representó la resistencia campesina frente al despojo, sino la dignidad de un pueblo que decidió no arrodillarse ante el poder.
Hoy, en un contexto político distinto, reconocemos que existen coincidencias con un gobierno emanado de la izquierda, particularmente en el discurso de justicia social y en algunos esfuerzos por reivindicar al campo mexicano. Sin embargo, sería irresponsable y contrario al espíritu zapatista cerrar los ojos frente a las injusticias que aún persisten. El abandono histórico del campo, la desigualdad estructural y la precarización de quienes trabajan la tierra son la herencia de un modelo neoliberal que sigue dejando huella en las comunidades rurales. Coincidimos si, pero eso no implica callar; acompañamos si, pero eso no significa renunciar a la crítica.
La lucha de Zapata hoy adquiere nuevos matices. Ya no se trata únicamente del reparto agrario, sino de la defensa integral del territorio frente a nuevas formas de despojo. La globalización ha traído consigo actores que, bajo la lógica del mercado, buscan controlar lo más esencial: la alimentación. Grandes monopolios y corporaciones transnacionales avanzan sobre los recursos naturales, condicionando la producción agrícola, imponiendo precios y desplazando a los pequeños productores.
En este escenario, para la CODUC, la defensa de la soberanía alimentaria se convierte en una causa central. No es solo un asunto económico, sino un tema de seguridad nacional, de identidad y de justicia. Defender el maíz, el agua, la tierra y las semillas es, en esencia, defender la vida misma y ese es el compromiso que como organización hemos adquirido desde nuestro origen.
Por ello, el Artículo 27 de la Constitución Mexicana mantiene plena vigencia como bandera de lucha. Este artículo, que dio sustento jurídico a las demandas del zapatismo, representa el reconocimiento histórico de que la tierra pertenece a la nación y que su función social debe prevalecer sobre cualquier interés privado. Hoy más que nunca, frente a las presiones del capital global, es necesario reivindicarlo, fortalecerlo y defenderlo.
Desde la CODUC sostenemos que la lucha de Zapata no ha terminado. Se ha transformado, se ha complejizado incluso, pero sigue latiendo en cada comunidad que resiste, en cada campesino que siembra, en cada organización que defiende lo que es de todos como lo hace la nuestra.
Mientras exista injusticia en el campo, Zapata seguirá cabalgando. Mientras haya quien luche por la tierra, su causa seguirá siendo la nuestra.