17/02/2026
Todos tenemos temporadas difíciles.
Etapas de la vida en las que el suelo que pisamos parece desmoronarse a cada paso, nada parece estar a nuestro favor y el invierno parece interminable.
Conocer el dolor, atravesarlo y sentir que la prueba parece nunca terminará es ser plenamente humano. Y ello nos lleva a alcanzar la máxima intimidad con la vida misma.
“Un mal día para el ego es un gran día para el alma”.
Por lo que puedo decir —y otros que realmente conocen cómo funciona el mundo— aquello que parece destruirnos es muchas veces aquello que nos reconstruye.
Nuestro dolor, en verdad, se convierte en purificador. La dificultad nos ablanda, nos desenmascara y nos abre, permitiendo que los dones de la sabiduría, la humildad y la paciencia si lo permitimos se conviertan en nuestra nueva forma de ser.
Te dejo este poema, para que recuerdes que tu invierno pasará, tu luminosa primavera se acerca, como en la inscripción del anillo del rey... "esto pasará"
Hay momentos en la vida humana.
De dolor, de penurias y de vacío.
Encontrarlos no significa caer.
Estos tiempos son tiempos de nuestro ascenso.
Disolver lo que no funciona para reconstruir.
Desde pequeños nos entrenan para correr.
Para escapar de las estaciones frías en el desierto.
Traicionar nuestro crecimiento.
Descuidar las necesidades del alma.
Así vamos por el mundo.
Sin embargo, los bosques oscuros son la puerta de entrada a la luz.
La luz de tu sabiduría, humildad, vulnerabilidad es arte y magia y la mayoría las abandonamos
Tienes magia dentro de ti, ¿lo sabes? eres magia...
Así que mientras muchos permanecen ocupados solamente.
Confía en que tu temporada de dolor trae fortunas.
Esta aquí para lavar y romper con aquello que te limita.
Desde la brillantez, el asombro y la maravilla.
transformarte a tu manera verdadera.
Es todo lo que realmente eres.
Gracias por seguir mi trabajo, espero conocerte personalmente en alguno de nuestros eventos tanto empresariales como de liderazgo personal.