17/06/2026
En los últimos dos años como dueña de mi propio estudio legal he aprendido esto:
Muchas veces pensé que mi vida personal, mis viajes, mis amigas, el gimnasio o mis hobbies provocaban errores o estropeaban el crecimiento profesional.📈
Creía que si un resultado o meta no se lograba, era por que prestaba más atención en otras partes de mi vida y por no estar 24/7 dedicada a mi despacho.❌
Por mucho tiempo me castigue y sentía culpa por llevar una vida feliz y si había una falla en un caso era culpa de mi estilo de vida, cuando ser profesionistas y tener una vida personal pueden y deben coexistir en perfecto balance. ⚖️
Cuando detecte el verdadero culpable, fue una liberación total a mi culpa, no era mis hobbies, mis amigas ni el gimnasio, era mi auto exigencia la cual al no hacer las cosas bien hechas, hacía que prefiriera evitarlas y dejarlas para mañana dando entrada a la procastinación y exceso de confianza.
Arruinando así mis resultados y como castigo de ese error culpaba mi hermosa vida personal que tanto me da felicidad 💗
Pero entendí algo importante:
No necesito una vida más triste. Necesito mejores sistemas y estructora.
El problema era dejar las tareas incómodas para después y confiar demasiado en que mi "yo del futuro" tendría más tiempo, más energía y más ganas.
El enemigo no es una vida bonita. El enemigo es dejar las tareas incómodas para después y luego culpar a tu felicidad de las consecuencias.
Muchos errores no vienen de la falta de capacidad, sino del exceso de confianza, la procrastinación y los sistemas deficientes.
¿ Tu también procastinas?