22/06/2024
En cada familia, hay un corazón que palpita con fuerza, una luz que nunca se apaga, aunque su portadora haya trascendido. Hablo de las abuelas, esas mujeres sabias cuya sola presencia parece sanar los corazones rotos y calmar las tempestades más feroces con una simple taza de té o un rico apapacho.
Las abuelas son mucho más que un eslabón en nuestro árbol genealógico; son las guardianas de nuestras historias y tradiciones, las tejedoras de los hilos que nos conectan con el pasado y nos anclan en el presente. Con cada cuento al borde de la cama o receta compartida, las abuelas no solo nos enseñan sobre dónde venimos, sino que también nos moldean hacia lo que aspiramos a ser.
Su amor es un tipo especial de magia. Un amor que protege y perdura, que se extiende más allá del alcance de la vida y se siente tan presente en su ausencia como en su compañía. Para aquellos afortunados de aún tener a sus abuelas, cada momento a su lado es un tesoro invaluable, una oportunidad de aprender y recibir ese amor incondicional que solo ellas saben ofrecer.
Para aquellos cuyas abuelas han trascendido, no es raro sentir aún su guía y protección. En los momentos de duda o incertidumbre, podemos encontrar respuestas en los recuerdos que compartimos, en los consejos que aún resuenan en nuestras mentes, en las recetas que repetimos esperando replicar el sabor de un amor perdido pero nunca olvidado.
Así que hoy, recordemos a nuestras abuelas con cariño y gratitud. Celebremos el legado de amor, enseñanza y protección que nos han dejado, y prometamos pasar estas lecciones a las próximas generaciones. Porque en cada consejo, cada abrazo y cada "te quiero" de una abuela, hay un poder curativo que trasciende el tiempo y el espacio, un poder que sigue vivo en nosotros.
El Unvierso no se equivoca
Pensamiento Positivo
para Andrea Becerra Barreda .hoy en honor a su abue.