29/10/2025
En China, ser joven y tener casa propia no es una rareza, es casi una norma. Según un estudio de HSBC, cerca del 70 % de los millennials chinos ya son dueños de su vivienda, una cifra que sorprende al compararla con países donde muchos jóvenes apenas pueden pagar un alquiler.
Mientras en gran parte del mundo los créditos son un sueño distante, en China la estabilidad sigue siendo una prioridad. Muchos jóvenes adquieren su primera propiedad con apoyo familiar o ahorros conjuntos, convencidos de que tener un techo propio es una señal de madurez y seguridad.
De hecho, más del 90 % de los encuestados por HSBC aseguró que planea adquirir otra propiedad en los próximos años.
Sin embargo, el sistema es diferente. En China, la tierra pertenece al Estado, y lo que las personas adquieren es el derecho de uso del terreno, normalmente por 70 años. Ese derecho puede renovarse y también pasar a los hijos o nietos, por lo que una misma vivienda puede conservarse por varias generaciones antes de requerir una renovación formal.
En un país donde la propiedad simboliza éxito y responsabilidad, muchos jóvenes valoran la estabilidad y el sentido de logro que representa tener su hogar.