03/06/2026
Los Encinos: un fraccionamiento con raíces entre la ciudad y el cañón
Imagina Ensenada en los años 90. La ciudad ya no cabía pegada al mar. Había crecido en líneas paralelas a la costa, sin plaza central ni catedral antigua como otras ciudades mexicanas. Ensenada siempre fue distinta: nació por decreto de Porfirio Díaz en 1882 y creció mirando al Pacífico, con influencia gringa y olor a puerto.
Pero la gente necesitaba casa. Familias de clase media, maestros, trabajadores del Sauzal, empleados del puerto. Y la ciudad empezó a trepar hacia los cerros y valles del noreste.
Ahí nació el Fraccionamiento "Los Encinos"
El nombre no fue casualidad.
Le pusieron así por los árboles que dominan las laderas de Baja California: los encinos. Árboles fuertes, de sombra generosa, que aguantan sequías y vientos. Como la gente que llegó a vivir aquí. El fraccionamiento se trazó entre 1990 y principios de los 2000, con calles pavimentadas, lotes amplios y casas de 1-2 pisos estilo californiano. Funcionales, frescas, pensadas para el clima mediterráneo de Ensenada.
El gran plus: vivir abrazado por el Cañón de Doña Petra.
Lo que hace especial a Los Encinos no son solo las casas. Es lo que lo rodea.
Al fondo, al este, se abre el Cañón de Doña Petra. Un pulmón verde que corta la ciudad. Mientras en otras colonias escuchas solo motores, aquí en las mañanas oyes pájaros. En invierno el cañón se pinta de verde intenso por las lluvias. En primavera aparecen flores silvestres. Los encinos nativos, jaras, biznagas y choyas cubren las laderas. Si caminas 10 minutos desde tu casa, pasas del pavimento al sendero de tierra.
Doña Petra es más que paisaje. Es historia. Por ese cañón bajaba agua hacia el valle y fue ruta de los antiguos ranchos. Hoy es área natural, ruta de ciclistas, corredores y familias que suben a ver el atardecer. Desde ahí miras toda la bahía de Ensenada encendiéndose en la noche.
Vivir entre dos mundos.
Los Encinos quedó en el punto exacto: a 15 min del centro y del Sauzal para trabajar, pero con el cañón como patio trasero. Los niños crecen entre casas seguras y tardes explorando arroyos. Los vecinos salen a caminar y terminan viendo coyotes, halcones cola roja y hasta venados que bajan con la sequía.
En una ciudad que a veces parece solo puerto e industria, Los Encinos guarda ese secreto: es fraccionamiento urbano con alma en la naturaleza. Tienes Oxxo, Mercados y escuelas cerca, pero también cielo abierto, aire limpio y noches estrelladas que ya no se ven en el malecón. Además comparto que la empresa constructora que lidero Bufete Integral para la Construcción S de RL de CV , fue la encargada de construir el Mercado de abarrotes "El Florido", por lo que puedo constatar qué es un lugar tranquilo y accesible para vivir.
Por eso, aunque no salga en los libros de historia como el Riviera o la calle Primera, para quien vive ahí Los Encinos es patrimonio: el lugar donde echó raíces, como los encinos del cañón que le dio nombre.
¿Te imaginas despertar y saberte rodeado de esa majestuosa naturaleza? Ese es el lujo que no cuesta $$ extra.