04/09/2026
A veces pensamos que quedarnos es gratis.
Pero también tiene un precio.
El tiempo que pasa.
Las oportunidades que dejamos ir.
La energía que gastamos intentando convencernos de que “no está tan mal”.
Y la versión de nosotros mismos que nunca conocemos por miedo a movernos.
Irte puede dar miedo. Empezar de nuevo también.
Pero hay momentos en los que la pregunta ya no es cuánto te costaría cambiar…
sino cuánto te está costando quedarte.