14/02/2026
Antes de ser uno de los barrios más reconocibles de la ciudad, el Hipódromo fue un ejercicio de planeación moderna. Un trazo pensado para integrar vivienda, espacio público y escala humana, en una época donde la ciudad comenzaba a definirse a sí misma.
Con los años, el Hipódromo, la Roma y la Condesa se consolidaron como un conjunto urbano con identidad propia. Su valor no está solo en la arquitectura, sino en la forma en que el barrio ha sabido mantenerse vigente sin perder su carácter histórico.
Girasol Condesa se inserta en ese tejido urbano.
Un desarrollo que dialoga con el contexto, respetando la historia del lugar y entendiendo que habitar aquí implica formar parte de un legado construido a lo largo del tiempo.
En M2, seleccionamos y promovemos desarrollos en zonas con relevancia histórica y cultural, porque creemos que la arquitectura también es una forma de preservar la memoria de la ciudad.