12/12/2015
Un edificio nace a partir de un proyecto propuesto por un arquitecto o un despacho, con un concepto definido donde sus áreas comunes y elementos decorativos están ligados por el mismo lenguaje.
Estos Condominios de firma o de autor, tienen la particularidad de cuidar todos los detalles estéticos, tanto así, que dejan al administrador información referente a señalización, acabados, paleta de colores, elementos compatibles… etc
Cuando el Comité o un grupo de propietarios quieren mejorar un área interior, modificar fachada o agregar elementos como toldos o techumbres es importante que éstos además de respetar los lineamientos gubernamentales, cuiden el concepto original del proyecto.
Hacerlo in house, con propietarios que no tienen conocimiento, que lo hacen por apoyar, entretenerse o generar ahorros al no contratar a un profesional, puede afectar la plusvalía del Condominio.
Si tienes acceso al Arquitecto que realizó el diseño, contáctalo y que cotice sus servicios, en caso de que esto no sea posible, puedes buscar un despacho que te oriente y realice las actividades para que el Condominio no pierda su esencia.
Es importante que obtengas al menos tres cotizaciones que permitan comparar alcance, cantidad a pagar, materiales, forma de pago, garantía, entre otros.
Adicionalmente, es recomendable consultar el Reglamento del Régimen en Condominio que hace referencia a modificación de áreas comunes o mejoras puramente voluntarias, con la finalidad de que la cantidad económica que se requiera para llevar a cabo los trabajos correspondientes, la puedas tomar de la operación o vía aprobación de la Asamblea Extraordinaria.