02/08/2024
Este monolito, la obra mexica más grande encontrada hasta ahora, representa a la deidad Tlaltecuhtli, “señor o señora de la tierra”.
En este relieve, Tlaltecuhtli aparece como una diosa con cabellera rizada, ojos circulares y profundos, y garras de ave. Sus brazos están abiertos y las piernas flexionadas, en alusión a los numerosos partos, la fertilidad y la vida. Viste una falda con motivos de cráneos y huesos, que sugieren su cercanía a la muerte y el sacrificio, mientras que de su larga lengua brota sangre.
Según la mitología, Tlaltecuhtli vivía en los océanos, tenía forma de monstruo y poseía innumerables bocas. Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, bajo la forma de grandes serpientes, dividieron a la diosa en dos partes, con una se formó la tierra y con la otra se hizo el cielo.
Para mitigar su pena, transformaron sus cabellos en flores, yerbas y árboles; y sus ojos fueron convertidos en dos profundos pozos.
📸Tlaltecuhtli, Museo del Templo Mayor, Secretaría de Cultura-INAH